Evangelio del domingo
Textos en diversos idiomas
Lecturas de la Misa en diversos idiomas (Ciclo C, web Conferencia Episcopal Española)
Comentario al Evangelio
28/05/2006
Domingo VII T. Pascual. Ciclo B
Hch 1,1-11, Sal 46,2-3.6-9, Ef 1,17-23, Mc 16, 15-20
Celebramos hoy la Solemnidad
de la Ascensión del Señor. De la mano del
Evangelio de S. Marcos encontramos
un relato bellísimo que bien
podríamos calificar de “puertas
abiertas”. Digamos que es un fragmento
que impulsa a salir hacia
fuera, a comunicar a los demás la
extraordinaria noticia del Evangelio.
Por una razón bien sencilla,
porque el mensaje que transmite
Jesús, la pasión por el Reino, puede
hacer tanto bien a la mujer y al
hombre de todos los tiempos, también
el del siglo XXI, que es de
género tonto el guardárselo para sí.
Que se quedase sólo para quienes
tuvieron la suerte de conocer de
primera mano el proyecto de Dios
para la humanidad. En este sentido,
son bellísimas las palabras de
Cristo por la fuerza literaria y de
contenido que poseen: “proclamad
el Evangelio a toda la creación”.
Una propuesta que es acogida por
sus amigos como quien recibe un
tesoro. El Evangelio nos lo cuenta:
“ellos se fueron a pregonar el
Evangelio por todas partes”. Esta
afirmación supone la constatación
de que los apóstoles son conscientes
del tesoro tan bello del que son
depositarios. Y, por supuesto, conscientes
de la voluntad de Dios.
Estas palabras, pronunciadas
hace ahora más de XX siglos,
siguen teniendo plena actualidad.
Continúan siendo dirigidas a todos
los que hemos visto al Señor, a
todos los que hemos conocido el
imponente mensaje del Evangelio.
A todos los que hemos escuchado
su voz y sabemos que está vivo,
resucitado.
Hoy, igual que ayer y siempre,
seguirá habiendo personas que
desconozcan la fuerza y belleza de
la buena noticia de Jesús. Por eso,
el mensaje de Cristo es de rabiosa
actualidad, como decía un periodista.
Contiene plena vigencia. En
este sentido, me parece importante
que cada día crezcamos más en la
conciencia de transmitir a los
demás el Evangelio. Jamás podremos
quedarnos impasibles ante la
necesidades de tantos corazones
que necesitan del mensaje de Dios.
Jamás podremos renunciar a colmar
los anhelos que experimentan
hombres y mujeres de nuestro
tiempo. Anhelos que sólo en Cristo
son saciados, colmados.
Rafael J. Pérez
Dibujo de Fano
Id al mundo entero y anunciad el Evangelio a toda la creación.
