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Antes de la celebración, el
nuevo Obispo entrará solemnemente
por la puerta jubilar y
principal de la Catedral. Es el
Pastor que entra en su casa, es
decir, en la iglesia madre de la
que nacerán los cristianos que
apacentará, santificándonos,
gobernándonos y evangelizándonos.
Saludado por el Cabildo
de la Catedral, mientras oímos
la antífona “ecce sacerdos magnus”
(he aquí el gran sacerdote),
el nuevo Obispo besará el
Lignum Crucis (reliquia de la
Catedral de la Cruz de Nuestro
Señor) y nos asperjará con agua
bendita (signo bautismal al
entrar los obispos en las iglesias). Es el bendito que viene en
el nombre del Señor. Inmediatamente después, en la
Capilla de la Encarnación, en
silencio y ante el Santísimo,
orará unos minutos, y todos con
él.
Esta Eucaristía se iniciará
presidida por el Sr. Nuncio
Apostólico, en nombre del Papa,
porque el nuevo Obispo aún no
ha tomado posesión. Es una de
las celebraciones en la que
mejor se expresa que la Iglesia
universal está presente y se
manifiesta en la Iglesia particular. En efecto, la celebración
comenzará con una procesión
de entrada solemne, en la que al
nuevo Obispo le acompañarán
sus hermanos en el episcopado,
un signo visible del Colegio
Episcopal. Después, se presentarán
al Colegio de Consultores
las Letras Apostólicas, escritas,
firmadas y enviadas por el Papa
Benedicto XVI a Mons. D. Jesús
Catalá, por las que le nombra
nuevo Obispo de esta Iglesia
particular. Una vez leídas por el
Sr. Canciller de la Diócesis,
aclamaremos a Dios dándole
gracias por el don que nos concede
y porque el Señor nunca
abandona a su pueblo.
Exactamente la toma de posesión
quedará significada cuando
el Sr. Nuncio invite al Obispo
Electo D. Jesús a sentarse en la
Cátedra y le entregue el báculo,
simbolizando así la sucesión
apostólica y la continuidad pastoral
en nuestra diócesis. La
Cátedra, que solo la ocupa el
Obispo diocesano, es el símbolo
de la Sede de Málaga.
Seguidamente una representación
de la Iglesia Diocesana se
acercará al ya Obispo de
Málaga y, besándole el Anillo
Pastoral, le manifestará su obediencia
y reverencia. El Anillo
Pastoral del Obispo significa su
desposorio con la Iglesia y, en
concreto, con esta diócesis; besar
este anillo, es un signo de amor
a Cristo, que viene representado
en la figura del Obispo, y de
respeto a la diócesis que el
Obispo preside en su nombre. A
partir de este momento, con
mitra y báculo, el nuevo Obispo
de Málaga preside ya esta
Eucaristía.
Lo primero que
hará nuestro Obispo Jesús será
rezar la oración colecta a la que
todos nos uniremos, rogando así
al Señor que siempre ama a la
Iglesia, su Esposa.
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