
| No puedes orar en casa
como en la iglesia, donde son muchos los reunidos, donde el grito de todos
se eleva a Dios como desde un solo corazón. Hay en ella algo más: la unión
de los espíritus, la armonía de las almas, el vínculo de la caridad,
las oraciones de los sacerdotes.
[San Juan Crisóstomo] |
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