Nuestra Madre está en la Catedral

25 de agosto de 2009

Como cada año, Nuestra Señora de la Victoria bajó desde su Santuario hasta la Catedral. El domingo, 23 de agosto de 2009, a las 8 de la mañana, con puntualidad, la comitiva comenzó el descenso por el Compás y la calle de la Victoria, la plaza de la Merced y las calles Granada, San Agustín y Císter hasta llegar al patio de los Naranjos, en la entrada norte de la seo.

A pesar de la dureza de corazón que caracteriza el tiempo que nos ha tocado vivir, no deja de ser significativo el silencio y respeto con que nuestra Madre es acogida en las calles de la ciudad durante este paseo hasta el templo mayor. Sólo se oye desgranar las Avemarías del rosario, además de la campana del trono. SI aún no la has acomañado (ya se sabe, siempre es en domingo y muy temprano…) anímate el próximo año a hacerlo: es una experiencia que “recarga las pilas” del espíritu más entibiado.

Por hacer algo de memoria, recordaremos que, durante el asedio de Málaga para reconquistarla del dominio musulmán, en el campamento cristiano, don Fernando el Católico veneraba la imagen. Se trataba de una bella talla que había recibido del Emperador Maximiliano I, padre del futuro rey de España Felipe el Hermoso, enviada como regalo desde Flandes. La imagen es efectivamente del siglo XV y procede, por su estilo, de un escultor alemán. Ante ésta se oró, sin duda, por el triunfo, y a Ella se atribuyó el éxito de la empresa. Por eso, al pie de la escultura se grabó la inscripción que todavía puede leerse: “Santa María de la Victoria”.

Porque el asedio y rendición de la ciudad tuvieron lugar, en sábado, todos los sábados, después del rezo del rosario, se canta la Salve ante esta imagen cuya fiesta mayor se celebra el 8de septiembre. Fue oficialmente declarada Patrona Principal de toda la Diócesis de Málaga por un Breve de Su Santidad Pío IX, fechado el 12 de diciembre de 1867, y coronada canónicamente por el Nuncio de Su Santidad, Don Cayetano Cicognani, el 8 de febrero de 1943, siendo Obispo de Málaga Don Balbino Santos Olivera.

Por cierto, en el Archivo puedes consultar, si lo deseas, un pequeño reportaje fotográfico de la procesión de 2009. Por si acaso, te lo traemos aquí.

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Proyecto de pareja

22 de agosto de 2009

José Amalio Pastor Martín, feligrés que colabora habitualmente con las necesidades de la parroquia, nos ha enviado un documento por correo electrónico en formato Adobe Acrobat (PDF) denominado Proyecto de pareja. Creemos con sinceridad que es un texto muy interesante para todos los llamados a la vocación del matrimonio y la vida en común con otra persona.

El documento adopta el formato de un simple cuestionario, donde debemos ir apuntando nuestras respuestas sinceras a cada una de las preguntas, todas ellas muy precisas y de respuesta unívoca: no caben las medias tintas. A pesar de su aparente sencillez, se trata de un material que puede facilitarnos aclarar las ideas sobre los problemas y las actitudes que ante ellos adoptamos en el contexto del noviazgo o el matrimonio.

Vale la pena consultarlo y (por supuesto) tratar de cumplimentarlo lo mejor posible. Os lo recomendamos. Podéis consultarlo en nuestro archivo.

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Novena a la Patrona

17 de agosto de 2009

El día 31 de agosto de 2009, a las 20:00, la parroquia de San Lázaro se une a todas las personas que asisten a la novena que se celebra en la Catedral en honor de Nuestra Señora de la Victoria. Como comunidad cristiana que somos, queremos estar presentes en el homenaje que, como cada año, a finales del verano, Málaga realiza a su Madre celestial, a su patrona. Y nos gustaría que participases con nosotros. Si deseas hacerlo, puedes contactar con la secretaría parroquial, para informarte de la hora a la que quedaremos, o bien ir directamente a la Puerta de los Naranjos, en la calle Císter, a las ocho de la tarde.

Traemos aquí un texto ilustrativo sobre la Virgen de la Victoria, tomado de su sede en Internet, para ayudarte a conocer un poco mejor las características artísticas del Santuario y la imagen de María en su advocación malagueña.

La imagen de Santa María de la Victoria es una escultura ejecutada en madera policromada, sentada sobre roca y con niño sobre el regazo. Su autoría es una incógnita, si bien se barajan hipótesis entorno a Pedro Millán y Juan de Figueroa (siglo XV). Destaca su frontalidad de gran empaque mayestático, rostro oval de serena expresión realista, pliegues angulosos de los vestidos y a los pies la inscripción gotizante de finales del siglo XV.

La virgen lleva corona, cetro en la mano derecha y un pajarillo en la mano izquierda. El niño, sentado sobre la virgen, se encuentra en actitud de bendecir.

La basílica se sitúa en el mismo lugar donde estuvo el campamento de Fernando el Católico durante la conquista de la ciudad en 1487.

En 1492 los Frailes Mínimos fueron autorizados a fundar su orden en España y en 1493 está fue su casa Matriz de la Orden en España, desde aquel momento también son conocidos como ‘Frailes de la Victoria’ o ‘Victorios’.

La iglesia actual fue finalizada en 1700 y fue sufragada por el Conde de Buenavista. En su exterior destaca la arquería exterior y la espadaña campanario.

Tiene planta de cruz latina y dos naves de capillas, coro a los pies, la decoración a base de yeserias, es elegante y austera.

El retablo es del siglo XVII y esta compuesto por escenas de la vida de San Francisco de Paula, en su centro se abre un arco que da paso al camarín de Santa María de la Victoria.

El 25 de abril del año 2007, la ciudad de Málaga conocía la noticia de la concesión por parte del Vaticano del título de Basílica para el Real Santuario.

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La Patrona baja a la Catedral

17 de agosto de 2009

Como cada año, el último domingo de agosto se baja en procesión la imagen de Nuestra Señora de la Victoria, patrona de la ciudad, hasta la Santa Iglesia Catedral para recibir, durante dos semanas, el homenaje de cariño de todos los malagueños. Es un traslado muy sentido, porque se realiza a primeras horas de la mañana. El silencio de las calles anima a orar con María y a unirse a los demás hermanos, que caminan rezando el rosario.

En la seo permanece expuesta durante quince días. El 8 de septiembre, festivo local en Málaga, la Iglesia celebra la Natividad de Nuestra Señora, fecha en el que se concentran muchas advocaciones marianas. Por la tarde, miles de personas suben en procesión con la Virgen hasta el Santuario.

Así que el 23 de agosto de 2009, domingo, a las 08:00, te invitamos a venir con nosotros hasta la Catedral, acompañando a nuestra Madre, y aparticipar en la Eucaristía que se celebra en el templo después. María quiere tu presencia: ve con Ella, déjate guiar por su mano…

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Asunción de María

10 de agosto de 2009

El sábado, 15 de agosto de 2009 la Iglesia celebra la festividad de la Asunción de María. La fecha se considera día de precepto. Con ese motivo, la parroquia de San Lázaro dedicará la celebración eucarística del viernes, 14 de agosto, a las 19:00 y a las 20:00, así como las del sábado, 15, a las 10:00 y 11:30 a la conmemoración de la fiesta. Las misas de la tarde del sábado corresponden ya al precepto dominical.

Para ayudarnos a comprender y valorar mejor el dogma de la Asunción, transcribimos a continuación unos párrafos de homilia.org, donde explican con detalle el origen de la celebración festiva y de la alegría de la Iglesia por la glorificación de nuestra Madre celestial.

En el año 1950, cuando se declaró el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo, y en los meses previos a la Declaración, a pesar de que las comunicaciones entre los diversos países del mundo no podían equipararse en rapidez y eficiencia con las comunicaciones actuales, el tema de la Asunción de la Virgen en cuerpo y alma al Cielo, tuvo bastante difusión y se le dio mucha importancia, tanto en los medios eclesiales, como en los seculares.

Pero … ¿qué pasó luego del aggiornamento que nos trajo el Concilio Vaticano II? ¿Dónde quedó el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen en cuerpo y alma al Cielo? Sabemos que la devoción a María disminuyó notablemente entre los Católicos a partir de 1960. En esa década se promovió -con mucho acierto- , pero tal vez en desmedro de la devoción a la Santísima Virgen, un catolicismo “Cristocéntrico”.

¿Por qué -entonces- es importante que los Católicos recordemos y profundicemos en el Dogma de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo? El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica responde a este interrogante:

“La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos” (#966).

La importancia de la Asunción para nosotros, hombres y mujeres de comienzos del Tercer Milenio de la Era Cristiana, radica en la relación que hay entre la Resurrección de Cristo y la nuestra. La presencia de María, mujer de nuestra raza, ser humano como nosotros, quien se halla en cuerpo y alma ya glorificada en el Cielo, es eso: una anticipación de nuestra propia resurrección.

Más aún, la Asunción de María en cuerpo y alma al cielo es un Dogma de nuestra fe católica, expresamente definido por el Papa Pío XII hablando “ex-cathedra”. Y … ¿qué es un Dogma? Puesto en los términos más sencillos, Dogma es una verdad de Fe, revelada por Dios (en la Sagrada Escritura o contenida en la Tradición), y que además es propuesta por la Iglesia como realmente revelada por Dios.

En este caso se dice que el Papa habla “ex-cathedra”, es decir, que habla y determina algo en virtud de la autoridad suprema que tiene como Vicario de Cristo y Cabeza Visible de la Iglesia, Maestro Supremo de la Fe, con intención de proponer un asunto como creencia obligatoria de los fieles Católicos.

¿En qué consiste, entonces, eso que los Católicos tenemos como uno de nuestros dogmas: la Asunción de la Santísima Virgen?

Para entender mejor en qué consiste ese privilegio de María, hija predilecta del Padre, citamos del libro La Madre de Dios según la Fe y la Teología, escrito en 1955, al Teólogo Gabriel María Roschini: “Al término de su vida terrestre, María Santísima, por singular privilegio, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria -gloria singularísima- del Cielo. Mientras a todos los otros santos les glorifica Dios al término de su vida terrena únicamente en cuanto al alma (mediante la Visión Beatífica), y deben, por consiguiente, esperar al fin del mundo para se glorificados también en cuanto al cuerpo, María Santísima -y solamente Ella- fue glorificada en cuanto al cuerpo y en cuanto al alma”.

El Nuevo Catecismo de la Iglesia Católica (#966) nos lo explica así, citando a Lumen Gentium 59, que a la vez cita la Bula de la Proclamación del Dogma: “Finalmente, la Virgen Inmaculada, preservada libre de toda mancha de pecado original, terminado el curso de su vida en la tierra, fue llevada a la gloria del Cielo y elevada al Trono del Señor como Reina del Universo, para ser conformada más plenamente a su Hijo, Señor de los señores y vencedor del pecado y de la muerte”.

Y el Papa Juan Pablo II, en una de sus Catequesis sobre la Asunción, explicaba esto mismo en los siguientes términos:

“El dogma de la Asunción afirma que el cuerpo de María fue glorificado después de su muerte. En efecto, mientras para los demás hombres la resurrección de los cuerpos tendrá lugar al fin del mundo, para María la glorificación de su cuerpo se anticipó por singular privilegio” (JP II, 2-julio-97).

“Contemplando el misterio de la Asunción de la Virgen, es posible comprender el plan de la Providencia Divina con respecto a la humanidad: después de Cristo, Verbo encarnado, María es la primera criatura humana que realiza el ideal escatológico, anticipando la plenitud de la felicidad, prometida a los elegidos mediante la resurrección de los cuerpos” (JP II , Audiencia General del 9-julio-97).

Continúaba el Papa: “María Santísima nos muestra el destino final de quienes `oyen la Palabra de Dios y la cumplen’ (Lc. 11, 28). Nos estimula a elevar nuestra mirada a las alturas, donde se encuentra Cristo, sentado a la derecha del Padre, y donde está también la humilde esclava de Nazaret, ya en la gloria celestial” (JP II, 15-agosto-97)

Los hombres y mujeres de hoy vivimos pendientes del enigma de la muerte. Aunque lo enfoquemos de diversas formas, según la cultura y las creencias que tengamos, aunque lo evadamos en nuestro pensamiento, aunque tratemos de prolongar por todos los medios a nuestro alcance nuestros días en la tierra, todos tenemos una necesidad grande de esa esperanza cierta de inmortalidad contenida en la promesa de Cristo sobre nuestra futura resurrección.

Mucho bien haría a muchos cristianos oír y leer más sobre este misterio de la Asunción de María, el cual nos atañe tan directamente. ¿Por qué se ha logrado colar la creencia en el mito pagano de la re-encarnación entre nosotros? Si pensamos bien, estas ideas extrañas a nuestra fe cristiana se han ido metiendo en la medida que hemos dejado de pensar, de predicar y de recordar los misterios, que como el de la Asunción, tienen que ver con la otra vida, con la escatología, con las realidades últimas del ser humano.

El misterio de la Asunción de la Santísima Virgen María al Cielo nos invita a hacer una pausa en la agitada vida que llevamos para reflexionar sobre el sentido de nuestra vida aquí en la tierra, sobre nuestro fin último: la Vida Eterna, junto con la Santísima Trinidad, la Santísima Virgen María y los Angeles y Santos del Cielo. El saber que María ya está en el Cielo gloriosa en cuerpo y alma, como se nos ha prometido a aquéllos que hagamos la Voluntad de Dios, nos renueva la esperanza en nuestra futura inmortalidad y felicidad perfecta para siempre.

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