Jesús y la gente humilde

INTRODUCCIÓN:

En los temas anteriores nos detuvimos en las enseñanzas del Sermón de la Montaña, la Carta Magna de Jesús a sus discípulos. A partir de ahora nos centraremos en Jesús mismo, en su persona, en sus gestos y actitudes, para identificarnos con él e imitarlo. Hoy nos fijaremos en su actitud ante las personas humildes y sencillas. Como siempre, empezaremos por algunos hechos de vida.

  1.– OBSERVACIÓN DE LA REALIDAD

Un hecho de hoy:

Un año, al terminar la vendimia, la familia con la que trabajaba, decidió arreglar la cocina. Hubo que vaciar toda la cocina: la hornilla en un rincón del comedor, el calentador quitado, la lavadora también... La familia estaba compuesta del matrimonio y nueve hijos y, para colmo, la madre estaba a punto de dar a luz. Pues bien, a media mañana voy al servicio y me la encuentro de rodillas delante de la bañera lavando un montón de ropa, con agua fría, como es natural (¡y estábamos en noviembre!). Ante mi sorpresa, me contesta, “¿y qué iba a hacer, Adolfo?. Si lo dejo nos come la mierda...” Al día siguiente comenta a la hora de la comida: “He estado en el médico, y me ha dicho que el embarazo va bien, pero si la semana que viene no estoy ya de parto tendrán que provocarlo. Por cierto, que me ha preguntado que si estoy apurada”. “¿Y tu qué le has contestado?”, intervengo yo. “Pues que por qué iba a estarlo”…

Un hecho tomado de la Biblia: (Lucas 2,4-7)

Sabemos por el Evangelio que José, descendiente de David fue a Belén “ a empadronarse juntamente con su esposa María, que se hallaba embarazada. Y sucedió que, mientras estaban en Belén, se cumplió el tiempo del alumbramiento. Y María dio allí a su primogénito; lo envolvió en pañales y lo puso en un pesebre, porque no había encontrado alojamiento para ellos en el mesón”.

Ante estos hechos y otros que conocemos de cerca, abrimos el diálogo:

•  Ser pobre ¿es igual que ser desgraciado?

•  ¿Se garantiza la felicidad con la riqueza?

•  ¿ Es malo el dinero?

•  Además de los que no tienen dinero, ¿hay otros tipos de pobres?

2.- La PALABRA de DIOS nos ilumina

•  Pobre es el que no tiene un lugar en la sociedad y está como abandonado a la orilla del camino sin poder subirse al tren.

•  Nos disponemos a escuchar y acoger la Palabra de Dios que nos muestra la actitud de Jesús ante la pobreza y los afectados por ella.

  Nos revela a qué ha venido (Lucas 4,16-21) :

“Llegó a Nazaret, el lugar donde se había criado, y, como tenía por costumbre, entró el día festivo en la sinagoga y se puso en pie para leer las Escrituras. Le dieron el libro del profeta Isaías, y, al abrirlo, encontró el pasaje que dice:

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar a los pobres la buena noticia de la salvación; me ha enviado a anunciar la libertad a los presos y a dar vista a los ciegos, a liberar a los oprimidos y a proclamar un año en que el Señor perdonará a su pueblo.

Cerró luego el libro, lo devolvió al ayudante de la sinagoga y se sentó. Todos los presentes le miraban atentamente, y él comenzó a hablar. Les dijo: - Esta profecía se ha cumplido hoy mismo en vuestra presencia”.

Valora la limosna de la viuda pobre (Lucas 21,1-4)

“Jesús estaba en el templo, y veía cómo los ricos echaban dinero en el arca de las ofrendas.

Vio también a una viuda pobre, que echó dos monedas de muy poco valor. Y dijo: - Os aseguro que esta viuda pobre ha echado más que todos los demás. Porque todos los otros echaron como ofrenda lo que les sobraba, mientras que ella ha echado todo lo que tenía para vivir”

Afirma que el reino de Dios ES de los pobres de espíritu

(ver Mt 5,3 y Lc 6,20)

Se pone en el lugar del necesitado (Mt 25, 31-46)

“...Tuve hambre y me disteis de comer … ¿Cuándo, Señor? … Os aseguro que cuando lo hicisteis con uno de estos mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis …”

ORACIÓN COMUNITARIA

A cada petición, se responde lo que va en mayúsculas, y se deja un momento de reflexión

•  El Evangelio nos muestra que Jesús ha venido para anunciar a los pobres la Buena Noticia del amor de Dios. A SUS SEGUIDORES NOS CONFÍA LA MISIÓN DE MANIFESTARLES ESE AMOR.

•  Para que no seamos indiferentes ante las penas y sufrimientos de los que pasan necesidad, DANOS SEÑOR UN CORAZÓN SENSIBLE, LLENO DE CARIDAD

•  Para que no nos quedemos con los brazos cruzados ante la necesidad de los hermanos. DANOS SABIDURÍA, PARA DESCUBRIR QUÉ PODEMOS HACER.

•  Cristo ha venido a liberarnos de la esclavitud del egoísmo que es nuestro mayor pecado y fuente de toda injusticia. CONCÉDENOS VALENTÍA, SEÑOR, PARA DESPRENDERNOS DE LO QUE NOS ESCLAVIZA.

3.– CONTRASTE entre la PALABRA de DIOS y nuestra VIDA

Intentemos ver con los ojos de Jesús la realidad de hoy, es decir, aquellas situaciones que se dan entre nosotros y que expusimos en la Observación de la Realidad. Reflexionamos y dialogamos sobre:

•  Qué luz nos aportan las palabras y los hechos de vida de Jesús

•  De qué manera me afecta lo que dice y hace Jesús y lo que observo en los pobres

•  Aspectos en los que aún no acojo la liberación que Jesús me ofrece.

•  Qué dificultades tenemos para vivir como los que Jesús llama “los pobres en el espíritu”

•  Si alguna vez nos hemos acercado a esa actitud, ¿qué hemos experimentado?

4.- RESPUESTA CRISTIANA

San Pablo nos recuerda en 1Tim 6,7-10:

Porque nosotros no hemos traído nada al mundo y nada podemos llevarnos de él. Mientras tengamos comida y vestido, estemos contentos con eso.”

El Concilio (G.S. 64) nos enseña que la finalidad fundamental de los bienes “ no es... el beneficio, ni el poder, sino el servicio del hombre , del hombre integral, teniendo en cuenta sus necesidades materiales y sus exigencias intelectuales, morales, espirituales y religiosas; de todo hombre , decimos, de todo grupo de hombres, sin distinción de raza o continente ."

  Vicente de Paúl decía que “La Caridad es inventiva, hasta el infinito”.

  Y recomendaba también el “amor afectivo y efectivo” al prójimo. Algo así estuvo en el origen de la Cooperativa Buen Servicio, como algunos recordaremos. Nació en 1995 y, desde entonces, se ha ido defendiendo. Quizá está en nuestras manos difundir su existencia y, así, colaborar a que se mantengan puestos de trabajo.

DIÁLOGO:

•  ¿Qué podemos hacer para que nuestra comunidad cristiana realice hoy entre nosotros ese programa que el Profeta Isaías ya anunciaba y que Jesús vino a realizar?

•  ¿Qué cosas puedo o podemos hacer por los que se sienten pobres, esclavos, ciegos, amargados …?

•  Pensemos en los ancianos, los enfermos los emigrantes que nos vienen … Cada uno de nosotros, nuestro grupo de amigos, la familia, la parroquia, ¿qué podemos hacer por ellos?

•  Al acercarse la Navidad, ¿de qué estamos dispuestos a prescindir para poder compartir?

  Finalizamos la reunión con la Oración de Jesús, poniendo acento en nuestro compromiso de cooperar a que: “Venga a nosotros tu Reino”.