Noticia

SEMBLANZA GÁLVEZ

Publicado: 25/06/2013: 1500

El 26 de julio a las 19.30 horas se presenta una nueva semblanza del doctor Gálvez Ginachero. El acto tiene lugar en Ámbito Cultural del Corte Inglés, en Calle Hilera, nº 8. La publicación está acompañada de un DVD sobre su vida y su obra. La asociación pro beatificación estará representada por Francisco García Mota, Ángel Rodriguez Cabezas y Francisco García Villalobos.

La asociación pro beatificación estará representada por Francisco García Mota, Ángel Rodriguez Cabezas y Francisco García Villalobos.  Don José Gálvez Ginachero, el Doctor Gálvez, nació en Málaga el 29 de septiembre de 1866. Cursados brillantísimamente todos sus estudios, obtuvo la licenciatura en Medicina por la Universidad de Granada a los 22 años y ya con 24 el doctorado “cum laude” por la Complutense de Madrid el día 31 de mayo de 1890.

Amplió estudios en París, siendo discípulo de los doctores Pinard, De Varnier y Farabeuf, y también en Berlín donde frecuentó las Clínicas de Olshausen y Veit, Contrajo matrimonio con la malagueña doña María Moll Sampelayo. Tuvieron tres hijos: Carmen, Josefina y José.   En 1893 ingresó, a los veintisiete años, por oposición, en el Cuerpo Facultativo del Hospital Civil provincial de Málaga como médico de Obstetricia. De él fue director desde 1893 a 1952. Sus libros de visita registran la cifra aproximada de ciento cincuenta mil mujeres sólo en este centro.

Fue cofundador con S. M. la Reina Madre Doña Cristina y el alma de la Casa de Salud de Madrid, cuya primera piedra se colocó el 28 de junio de 1904. Fue una institución modelo en su tiempo, inaugurada por Don Alfonso XIII. El Doctor Gálvez fue director de la misma desde el 29 de abril de 1916 hasta el 28 de mayo de 1930, cuando pasó a presidir el Patronato de dicha institución hasta su muerte. Doña María Moll Sampelayo. Tuvieron tres hijos: Carmen, Josefina y José.Fundador de la Maternidad Provincial de Málaga, consiguió para la ciudad la creación de la Escuela de Matronas.

Fue elegido por votación, el 15 de junio de 1921, Presidente del Colegio Médico de Málaga. Regentó la Alcaldía de la capital malagueña desde el 3 de octubre de 1923 hasta el 10 de abril de 1926. En ese tiempo su persona, tiempo y fortuna se consagran al servicio de la ciudad. Fue fundador de las Escuelas del Ave María. Para su primera ubicación en el Pasillo de Natera, su esposa y él donaron los terrenos. Fue nombrado Presidente vitalicio del Patronato de dicha institución.

Protector del Asilo de los Ángeles, fue presidente de su Patronato, y de las Conferencias de San Vicente de Paúl, bienhechor del Seminario Diocesano y limosnero oculto de los conventos de clausura más necesitados. Su piedad profunda se centraba en la Adoración del Santísimo Sacramento. Fue adorador nocturno toda su vida y presidente de la Adoración Nocturna malagueña desde 1937 a 1943. Su piedad mariana se manifestaba en una devoción especial a la advocación de María Auxiliadora, por su vinculación con las Escuelas Salesianas de San Bartolomé.

Fue primer presidente de la Junta Diocesana de Acción Católica durante la II República. En julio de 1922 se le concedió la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco. En 1923 la Gran Cruz de Alfonso XII. El 23 de mayo de 1947 se le concedió la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil de Alfonso X El Sabio y el 22 de febrero de 1952 se le concedió la medalla de Oro del Trabajo, Cruz de Beneficencia.

Falleció en Málaga el 29 de abril de 1952 a los 86 años. La santa misa de “corpore insepulto” fue oficiada por el Excelentísimo y Rvdmo. Obispo de Málaga, más tarde Cardenal Herrera Oria.Dicho prelado, el Cabildo de la Catedral, el Seminario y el clero organizaron sus solemnes funerales en la S. I. Catedral de Málaga. El mencionado obispo asimismo hizo la oración fúnebre. Más tarde escribió de D. José Gálvez:  «Ornamento y gloria de su ciudad natal, sigue, después de muerto, haciendo bien a sus convecinos porque el recuerdo de sus virtudes y la imagen perenne de su vida ejemplar e inmaculada son, para todos los malagueños, una exhortación constante a pasar por este mundo como pasó él, fue discípulo del divino Maestro, derramando beneficios. Pertransit benefaciendo».

Málaga entera reconoció unánimemente sus virtudes y una ingente multitud acompañó sus restos mortales al cementerio bajo una lluvia torrencial.

Autor: diocesismalaga.es

Más noticias de: