DiócesisSemblanzas

Semblanza de Manuel Gámez López

D. Manuel Gámez, en la Residencia Buen Samaritano.
Publicado: 20/10/2019: 1272

Semblanza del sacerdote diocesano Manuel Gámez López, fallecido en Málaga el 18 de octubre de 2019.

MANUEL GÁMEZ LÓPEZ (+ 18 oct-2019)


Ayer, 18 de octubre, celebrábamos la iglesia la fiesta de un evangelista, san Lucas. A través de su obra, sus escritos, el mensaje de Jesús ha llegado a tantísima gente que nunca habremos dado bastantes gracias a Dios por él. Lucas, un evangelista.
 
Ayer, en la madrugada del día de san Lucas, entregaba su vida definitivamente al Señor nuestro querido D. Manuel Gámez López.  
Oh Dios, tú eres mi Dios, por ti madrugo,  
mi alma está sedienta de ti;  
mi carne tiene ansia de ti,  
como tierra reseca, agostada, sin agua.
Así dice el salmo (63,2) con el que ayer rezábamos laudes. Por ti madrugo: en la madrugada, D. Manuel pasó a cantar en el cielo las maravillas de Dios.
 
Cantando esas maravillas de Dios en tantas ocasiones, en tantos templos, en tantos pueblos y en tantas ciudades, el padre Manuel Gámez ha sido evangelista.  Componer, cantar y dirigir el canto ha sido para él una manera esencial de llevar el mensaje de Dios a mucha gente. Él ha expresado a muchas personas la bondad y la salvación de Dios a través del canto, él ha vivido aquello del salmo 101 (v. 1):  
Voy a cantar la bondad y la justicia,  
para ti es mi música, Señor.
 
    Manuel Gámez nació en Fuengirola el 19-septiembre-1927, siendo el mayor de 11 hermanos. Su padre era jefe de correos y telégrafos en aquella ciudad; cuando de su padre hablaba D. Manuel siempre decía con admiración y devoción: “hombre muy trabajador, honrado y fiel”. Y su madre, madre de 11 hijos: haciendo milagros para sacar adelante la numerosa familia.
 
    En 1938 se vienen a Málaga, Manuel tiene 11 años e ingresa en nuestro Seminario Diocesano. Según él debía su vocación al sacerdote D. José Moreno, que fue párroco de Fuengirola y mártir. En el Seminario destaca siempre por sus aficiones musicales. Estudia armonía y contrapunto con el maestro de Capilla de la Catedral, Domingo López Salazar.
 
    Es ordenado sacerdote en julio de 1950, en la parroquia de Ntra. Sra. de la Victoria. Y ya antes había sido nombrado, en enero de aquel año, profesor de Música y Director de la Schola Cantorum del Seminario.  
 
Ejerció luego diversas tareas al servicio de la diócesis: presidente de la Comisión Diocesana de Arte; Delegado Diocesano de Liturgia y profesor de Liturgia; Director del Museo Diocesano de Arte Sacro; miembro de la Junta de Patrimonio Cultural; consiliario de la Acción Católica; Delegado de Hermandades y Cofradías; Director espiritual y capellán con las religiosas de la Sagrada Familia de Burdeos, en el colegio de los Maristas, en el Cerrado de Calderón, capellán de las Nazarenas, etc.
 
Y en nuestra Catedral, 59 años: de 1960 a 1980, Beneficiado sochantre primero; y del 1980 hasta ayer Canónigo Maestro de Capilla.
 
Su curriculum musical ha sido excelente. Participando en cursos de música polifónica y canto gregoriano en Montserrat, Silos, Comillas, Salamanca… donde quiera que tenía ocasión y le era posible. Fundador de la Coral Santa María de la Victoria (1969), de la Escolanía Santa María de la Victoria (1989), director de la Coral Santa Cecilia (Alhaurín de la Torre, desde 1990). Y, por su música, galardonado como hijo predilecto de Fuengirola, varios premios de la ciudad de Málaga, medalla de la ciudad e hijo adoptivo de Málaga, etc., etc. Y a él, como reconocimiento ciudadano, hace un par de semanas, el Ayuntamiento, nuestro Alcalde con palabras sinceras y cariñosas, dedicó una glorieta: “Glorieta Padre Manuel Gámez”.
 
Sus composiciones musicales, en dos volúmenes, 547 páginas, fueron publicadas en 2010 por la Diputación, con el título Para ti es mi música, Señor, palabras del salmo 101, antes dicho. Composiciones que según D. Manuel son “música de andar por casa, muy apropiada para los coros amateurs, sin grandes complejidades en la polifonía, sencilla y modesta”. Una de sus obras más interpretada ha sido la famosa “Salve malagueña a Santa María de la Victoria”. Y en breves momentos, finalizando la Santa Misa, escucharemos otra impresionante: “Ecce Sacerdus Magnus”, obra magnífica que puede ahora cantar ante quien es el gran sacerdote, Jesucristo mismo.
 
Con todo ello, ciertamente D. Manuel ha convertido su música en apostolado y oración y su oración en música agradecida.
 
Y acompañando todo este caminar, Santa María del Monte Calvario. En los años 60 D. Francisco Carrillo, vicario general, animó la vivencia y celebración del Septenario de los Siete Dolores de la Virgen. Los diáconos que estaban en el Seminario predicaban aquellas tardes en la ermita del Calvario. D. Manuel, junto con D. Prudencio Jiménez, se apegaron al lugar. Así, en 1977 nació la Cofradía del Monte Calvario: partiendo de un pequeño grupo de jóvenes, algo locos (dicen ellos) pero que al poco tiempo eran más de 400 hermanos. D. Manuel siempre fue Director Espiritual de la cofradía, alentando con mucho acierto la vida de todos los hermanos, que tanto le han querido y honrado.
 
Todo esto y mucho más está hoy ante el Señor, que le habrá recibido en su santa gloria.  

¡Gracias, Señor, por la vida de este sacerdote!
 

Antonio Aguilera,  
19-10-2019

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga