NoticiaEl Espejo

«Es una crisis humanitaria, no sólo de refugiados»

Antonio Moreno, Francisco J. Sánchez, Francisco Cansino, Encarni Llamas y Javi Verdaguer
Publicado: 18/09/2015: 9610

El Espejo ha analizado este viernes la situación de la crisis de refugiados y la forma en la que las organizaciones están preparando la acogida en Málaga de estas personas. Francisco José Sánchez Heras, director de Cáritas Diocesana de Málaga y Francisco Cansino, coordinador de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) de Andalucía Oriental, han explicado qué acciones concretas se están llevando ya a cabo.

El director de Cáritas Diocesana ha señalado en El Espejo que «hay una primera acción que tendríamos que hacer y es cambiar de mentalidad con el tema de la crisis de refugiados. Estamos llamando "crisis de refugiados" a lo que en realidad es una "crisis humanitaria global" no solo de refugiados. Lo que estamos viviendo es un gran desorden mundial en el trato a la dignidad humana y a los derechos humanos. Esa es la primera acción, más alla de que habrá que tener una acogida generosa y coordinada. Pero hace falta que cambiemos el chip. Emigrantes y refiugiados es lo mismo, estamos ante una crisis migratoria que lo que está desvelando es el fracaso de un modelo de desarrollo de nuestro mundo. Hace tres años visitando la Caritas de Melilla ya había sirios en el CETI. Es como cuando nos ponen un examen y lo tienes encima y no has estudiado. Y ahora lo que queremos todos es hacernos una "chuletilla" para pasar el examen».

Entre las medidas concretas -apunta Sánchez-, ya hemos iniciado muchas, como es la de centralizar la oferta de todas las iniciativas de la Iglesia de Málaga y la puesta en marcha de un email (acogida@diocesismalaga.es) y un teléfono (620851588) a los que pueden dirigirse las personas e instituciones que quieran aportar su ayuda.

El coordinador de CEAR, por su parte, ha explicado la labor que vienen realizando desde hace años con los refugiados y el perfil de las personas que atienden: «Tenemos un centro de acogida en la calle Ollerías con 65 plazas. Los perfiles son muy diferentes, puesto que en el caso de los refugiados no hay un perfil de estudios o económicos, sólo que tienen que huir y dejarlo todo para salvar su vida. La desesperación es el factor comun. Vienen con unos estados anímicos muy complejos. Han visto cosas muy duras, han sufrido en algunos casos en sus propias carnes torturas y han visto lo peor del ser humano, por lo que necesitan una ayuda específica muy concreta y especializada».

Escucha el programa en este enlace

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga