El senegalés Ablaye Mboup falleció el 4 de diciembre, tras haber podido contar con la cercanía de su hijo, a quien consiguió traer desde su país gracias a la acción conjunta de diversas personas e instituciones, entre ellas la Iglesia católica. La Iglesia en Málaga acompañó a los familiares y amigos de Ablaye en el ritual de su despedida antes de ser repatriado a Senegal.