El sacerdote, que dedicó la mayor parte de su vida pastoral a Marbella, tiene un colegio diocesano con su nombre en el municipio y una calle dedicada en el centro. El velatorio fue en la capilla S. Juan de Dios, junto a la parroquia de la Encarnación (Marbella). El funeral se celebró el 2 de febrero, a las 10.00 horas en la parroquia de la Encarnación (Marbella).