Como todos los años, la Iglesia pide a los contribuyentes particulares que marquen, junto a la casilla de la Iglesia, la de otros fines de interés social en su declaración de la Renta. Es una forma de ayudar el doble puesto que de ahí se financian muchos de los proyectos que llevan a cabo entidades eclesiales como Cáritas. Desde hace un año, este 0,7% solidario lo pueden destinar también las empresas mediante su declaración del Impuesto de Sociedades.