«El Papa y los pastores estamos preocupados por los jóvenes, por cómo viven su fe, por cómo ayudarles a ser mejores y a que respondan mejor a lo que el Señor les llama. Es necesario acompañar a los jóvenes, para que escuchen, reconozcan y acojan la llamada de Señor a la misión que confíe a cada uno». Es parte de la homilía pronunciada por el Obispo de Málaga, Mons. Catalá, en la Eucaristía celebrada este domingo 18 de marzo, Día del Seminario.