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Miguel Amadeus Nyman

Publicado: 27/02/2015: 7782

El negro puede ser un color, un estado de ánimo o una declaración de intenciones. En su caso es un vano intento de camuflarse y pasar desapercibido. Cuando se es un genio esta empresa resulta imposible. Le delatan sus ojos vivos e inquietos, su melena “einsteiniana” a juego con el color de su ropa. Su sencillo “aliño indumentario” denota también el punto justo de desinterés y pereza para no perder tiempo ni fuerzas en elegir el color de una camisa. Sin embargo, es su risa, la misma de hace dieciocho años cuando lo conocí, la que alerta de su genialidad. Incontrolada, espontánea, tímida, ruidosa, inocente.
Cuando sus dedos se posan sobre las teclas del piano, la risa desaparece, sus ojos se cierran y el negro es el color exacto. La música habita en él y él, generoso, te la regala. Si Mozart hubiese nacido en Málaga en 1976 y hubiera aprendido a tocar el piano con Michael Nyman, se llamaría Miguel Pérez.

 

Artículo realizado por Barto Martos, director de "Bajo Palio" en Canal Sur Radio Málaga.

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