Dos maneras de enfocar la vida. Hay quién está más pendiente de parecer que de ser y “ni come ni deja comer”.

“Como el perro del hortelano”

El eximio Lope de Vega escribió esta comedia en 1618. En la misma, y como base de la trama se planteaba el parecido de algunos seres humanos con “el perro del hortelano, que ni come, ni deja comer”.

Algo así está pasando con el Ayuntamiento de Barcelona que prohíbe a los Jóvenes de San José dar comida a los pobres en la calle. La asociación Jóvenes de San José denunció en el programa «El Gato al agua» (Intereconomía TV), que dicho ayuntamiento considera ilegal su labor de ayuda a los pobres que viven en las calles. Su presidente, Marcos Vera Pérez, explicó que se les ha prohibido repartir comida a pie de calle entre los más necesitados, con la «caridad que nace del Evangelio». InfoCatólica publica una carta en la que detalla lo sucedido:
“El Consistorio «nos citó hace tres semanas y nos comunicó que nuestra labor es ilegal y da mala imagen a la ciudad, por lo que debíamos buscar alternativas”, contó Vera. “Nos dijeron que ellos tienen capacidad para atender a todos los que duermen en la calle y nos pidieron que nos uniésemos a los servicios sociales municipales porque, en caso contrario, tomarán medidas.” Sin embargo, el presidente concretó que el Ayuntamiento «se limita a abrir comedores para atenderlos allí», y hay personas, algunas con «problemas psicológicos», que no quieren acudir a esos lugares. Hasta aquí la noticia que obtenido de la página web. Sin comentarios.

Por otra parte, nos sorprende agradablemente la noticia publicada recientemente, que recoge la iniciativa café pagado. La iniciativa nace en Nápoles y es recogida por la periodista Paloma Gómez Borrego. Allí hay la costumbre en algunos establecimientos de dejar pagado un café para quien lo necesite. En España se ha recogido esta idea con el nombre de café pendiente; una iniciativa para invitar a personas menos pudientes a tomar un café caliente en bares y restaurantes. Es algo tan sencillo como entrar en un bar y, además de lo consumido, dejar pagado algún café pendiente para quien no pueda hacerlo.

Dos maneras de enfocar la vida. Hay quién está más pendiente de parecer que de ser y “ni come ni deja comer”. Otros toman lo suyo y pagan lo del desconocido. Ole por los segundos.