María sobre el borriquillo

“La catequesis es el catequista”, esto lo sabemos todos y, por eso, nuestros catequistas no ignoran que la vivencia de la fe y el amor a los niños es lo primero.

Con ese bagaje y su preparación continua, la catequesis funciona. Más aún, si el catequista vive su fe y vocación termina disfrutando con lo que hace y con la respuesta que recibe de los niños.

Me contaba una catequista que les había hablado de la Navidad: del camino que tuvo que hacer María, embarazada, sobre el borriquillo; de la falta de acogida que soportaron; del nacimiento en la gruta; de los pastores y el cántico de los ángeles. Y cuando terminó, preguntó a los niños: «¿De todos los personajes que aparecen en el Belén, cual creéis que es el más importante?». Cada crío fue señalando el suyo. Para la mayoría eran el Niño o la Virgen. Pero una pequeña se levantó y dijo que el más importante era el borriquillo. La catequista, admirada, le preguntó el porqué. Y ella explicó: «Porque si san José no lleva el borriquillo, la Virgen, estando como estaba, no hubiera podido llegar a Belén y hoy no tendríamos belenes». La mirada de los niños ¡cuánta búsqueda de amor encierra!