Como indica el Misal en su número 113, de entre todas las misas comunitarias, la de mayor estima es la parroquial y, de éstas, la dominical: "Téngase también en gran estima la Misa que se celebra con una determinada comunidad, sobre todo con la parroquial, puesto que representa a la Iglesia universal en un tiempo y lugar definidos, sobre todo en la celebración comunitaria del domingo".