Podemos ver o retransmitir los sacramentos y sacramentales virtualmente, pero no celebrarlos, ni participarlos (tomar parte), por varias razones; entre otras, por la propia realidad física de la materia que ellos exigen y por los signos sensibles con que se celebran. Así nos lo recuerda, por ejemplo, el Ritual de la Penitencia en cuanto al sentido del tacto, en su número 19: “El sacerdote, después que el penitente ha terminado su oración, imponiendo sus dos manos, al menos la derecha, sobre la cabeza del penitente, dice la absolución...”.