Foto de Andrea Piacquadio

El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 22 de mayo, (Mc 9, 38-40).

Más claro, el agua. El que no está contra nosotros está a favor. Es bueno tener altura de miras. Echar las luces largas en la carretera de la vida. Descubrir, confiar, disfrutar. No siempre miramos con confianza a las gentes. Y eso genera un mal rollo que inevitablemente salpica. Y bloquea. Bloquea la relación con los hermanos. Y, como nos descuidemos, se enquista. Mirar la vida contemplativamente y con los ojos de Dios es garantía de fraternidad, de ilusión y alegría. Es una manera arriesgada pero segura para vivir la fe. Desde la confianza en Dios. Desde el criterio de discernimiento que ofrece el Evangelio.

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