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El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 17 de junio (Mateo 5, 38-42).

Saber que en la belleza, la bondad y el amor se encuentra la clave de la felicidad y la fraternidad frecuentemente cuesta trabajo descubrirlo, sobre todo cuando no se es correspondido. La gente, con demasiada frecuencia, escupe violencia, maldad o perversión. Es lo que tiene vivir amargados. Y sin embargo, es el amor lo que salva el mundo. El que aporta paz, bondad y madurez. El que aporta felicidad plena y permanente. El amor, la bondad y la belleza pueden cambiar a quien vive en un mundo de mentiras, violencia o egoísmo. No siempre será tarea fácil. Porque aterrizar el amor en la ciénaga puede manchar. Desestabilizar. Porque amar a fondo perdido podría inicialmente no ser considerada como la mejor opción. Solo la experiencia de Dios ilumina con firmeza esa manera de vivir tan cristiana: amar hasta entregar la vida.

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