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El delegado de Medios de Comunicación Social, el sacerdote Rafael Pérez Pallarés, invita a profundizar en el evangelio de hoy, 5 de agosto (Mateo 14, 13-21).

Jesús de Nazaret se retira al enterarse del asesinato de Juan, el Bautista. Necesita estar solo, tranquilo, apartado. Cuando irrumpe en la vida una mala noticia necesitamos encontrarnos con nosotros mismos, reflexionar, estar tranquilos. Jesús, verdadero Dios y verdadero hombre, también necesita su espacio. Para llorar su pena. Para reflexionar sobre el sentido de la muerte de su precursor, el mayor de los nacidos de mujer. Para entender y sentir cómo las cosas encajan. Sin embargo la gente que se entera que se ha marchado lo sigue. Y aunque para Cristo no es su mejor momento, lo atiende.  Les da lástima y cura a los enfermos. A veces tenemos que dejar a un lado nuestras necesidades para atender las de los demás.