Imagen de archivo de uno de los bautizados en la Catedral, en la Fiesta del Bautismo del Señor // M. ZAMORA

El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 28 de abril (Jn 3, 1-8).

Dice san Gregorio Nacianceno sobre el bautismo que es «el más bello y magnífico de los dones de Dios [...] lo llamamos don, gracia, unción, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, baño de regeneración, sello y todo lo más precioso que hay. Don, porque es conferido a los que no aportan nada; gracia, porque es dado incluso a culpables; bautismo, porque el pecado es sepultado en el agua; unción, porque es sagrado y real (tales son los que son ungidos); iluminación, porque es luz resplandeciente; vestidura, porque cubre nuestra vergüenza; baño, porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios».

En su diálogo con Nicodemo, Jesús nos está explicando la importancia de este sacramento por el que nacemos de nuevo. Si tu fe está vieja y gastada, no olvides que dentro de ti está este sacramento que tiene fuerza para hacerte nacer de nuevo. Una y otra vez. Mójate.