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El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 25 de junio, ( (Mt 7, 15-20).

Dentro de la Iglesia crecen a la vez el trigo y la cizaña, y no siempre es fácil distinguirlos. Jesús nos advierte de los falsos profetas que por dentro son lobos y nos ofrece un criterio de discernimiento: los frutos, las obras. Al igual que una imagen vale más que mil palabras, la contundencia de una obra de vida eterna, un acto de caridad, a veces sencillo, dice mucho más que todo un tratado de teología o que la mejor de las homilías. Y es que, si la palabra no se encarna, si no toma cuerpo, es estéril. Señor, que nuestras obras proclamen tu amor y tu misericordia ante el mundo. Que nos conozcan y te conozcan, no por lo que decimos, sino por los frutos que tu Palabra da en nosotros.