El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 25 de julio, ( (Mt 20, 20-28).

En todo grupo humano tiene que haber un jefe, alguien que marque el camino para que el resto pueda seguirlo. Pero, como dijo el historiador católico británico Lord Acton, «el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente». La petición de los Zebedeos da pie a Jesús para explicar cómo debe ejercerse el poder en el seno de la comunidad cristiana, donde no estamos libres de corruptelas. El primero en la Iglesia debe hacerse esclavo de los demás, dando la vida por su comunidad, por su parroquia, por su congregación o por su diócesis, al igual que Cristo. Los únicos peldaños para ascender, en la Iglesia, son los de la cruz. Lo demás es vanidad de vanidades.