El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 25 de septiembre, (Lucas 9, 7-9).
A pesar de haber mandado decapitar a Juan el Bautista, a quien escuchaba con gusto, Herodes tenía ganas de ver a Jesús de quien tanto había oído hablar. Como demostraría luego durante el juicio, solo le interesaban los prodigios, los milagros, el "espectáculo", pero no estaba dispuesto a creer en Él. También nosotros podemos caer en la tentación de buscar a un Dios-espectáculo que manifieste su poder por medio de apariciones, señales, profecías y otro tipo de manifestaciones paranormales. Es un desprecio a la carne herida de Dios hecho hombre: Jesucristo. ¿Quieres ver con tus ojos un prodigio divino? Mira al crucificado, ejecutado como un delincuente por tus pecados.
