El periodista del Obispado de Málaga Antonio Moreno invita a profundizar en el evangelio de hoy, 15 de octubre, (Mateo 11, 25-30).

Jesús viene a darnos la solución a los agobios que se producen en nuestra vida y lo hace con el testimonio propio. También Él tuvo que sufrir, también Él se agobió hasta el extremo de sudar sangre en el momento de la prueba. La mansedumbre y la humildad de corazón fueron sus aliadas para aceptar la voluntad de su Padre y soportar la cruz. En los momentos de crisis y pruebas, Santa Teresa de Jesús, recomendaba pedir al Señor «humildad, que es el ungüento de nuestras heridas; porque, si la hay de veras, aunque tarde algún tiempo, vendrá el cirujano, que es Dios, a sanarnos». Descansemos, con humildad y mansedumbre en la voluntad de Dios, conscientes de que nadie nos ama más que Él.