El Vía Crucis, en latín, camino de la cruz, es una devoción cristiana que conmemora el recorrido de Jesús desde su condena hasta su sepultura.
Esta oración, propicia especialmente para el tiempo de Cuaresma y Viernes Santo como preparación para la Pascua, surge de la práctica de los primeros peregrinos que, desde los siglos IV–V, visitaban Jerusalén y recorrían los lugares asociados a la Pasión de Cristo.
Los franciscanos, custodios de los Santos Lugares desde el siglo XIII, difundieron y estructuraron la forma actual con catorce estaciones
Cuando las peregrinaciones se volvieron difíciles (por guerras o distancias), esta práctica se reprodujo simbólicamente en Europa, especialmente a partir de la Edad Media. Los franciscanos, custodios de los Santos Lugares desde el siglo XIII, difundieron y estructuraron la forma actual con catorce estaciones, fijadas definitivamente entre los siglos XVII y XVIII. Su sentido es espiritual y pedagógico. Nos invita a reflexionar sobre el dolor, el sacrificio, la injusticia y la esperanza de la redención. En Málaga, la Agrupación de Cofradías de Semana Santa celebra su solemne Vía Crucis oficial el viernes 20 de febrero y estará presidido por Nuestro Padre Jesús Nazareno de Viñeros. La comitiva partirá desde San Julián a las 19.15 horas en dirección a la Catedral. Tras realizar las correspondientes estaciones, iniciará su regreso en torno a las 21.30 horas.
ORACIÓN CONCLUSIVA DEL VÍA CRUCIS DE SAN JUAN PABLO II
¡Mientras se ciernen las sombras de la noche, imagen elocuente del misterio que envuelve nuestra existencia, nosotros te gritamos a Ti, cruz de nuestra salvación, nuestra fe! Señor, de tu cruz se desprende un rayo de luz. En tu muerte ha sido vencida nuestra muerte y se nos ha ofrecido la esperanza de la resurrección. ¡Asidos a tu cruz, quedamos en la espera confiada de tu vuelta, Señor Jesús, Redentor nuestro! “Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección. ¡Ven, Señor Jesús!”. Amén
