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Casarabonela, un pueblo de noble carácter

Publicado: 28/01/2021: 3437

Casarabonela

Situada en el centro de la provincia de Málaga, en la comarca de la Sierra de las Nieves, se encuentra Casarabonela.

Su entramado singular y bien conservado de calles y plazuelas, muestra el tipismo más lucido y encantador de los encalados y ajardinados pueblos de Málaga, raíces de viejos cristianos.  Casarabonela cuenta con una pintoresca fiesta de interés turístico provincial, conocida como “Los Rondeles”. Como explica el párroco de la localidad, José Luis Bellón, «Invariablemente, cada noche del 12 de diciembre, arden desafiando la tiniebla nocturna, cientos de estandartes de fuego, llevados expertamente durante generaciones, por la Asociación Amigos de los Rondeles. Rememorando quizás, las antiguas buenas cosechas, al final del prensado, de los señeros molinos de aceite, algunos en pie hasta hoy. La procesión nocturna acompañada de una numerosa agrupación local, con sones de ancestrales villancicos locales, panderos y castañuelas moriscas, traslada hasta la encumbrada Parroquia, la imagen de la Divina Pastora. Noche que ofrece a lugareños y a la gran afluencia de visitantes, estampas llenas de gran poder espiritual en todo el recorrido».  

La Parroquia de la localidad, antigua colegiata, está dedicada a Santiago Apóstol, y se sitúa en la parte más alta del pueblo, en ladera con del antiguo castillo. Fue construida en el siglo XV, de estilo gótico tardío, aunque posee reminiscencias barrocas e incluso neoclásicas. El templo consta de tres naves separadas por arcos de medio punto. Destacando la capilla del Sagrario, obra barroca y uno de los pocos ejemplos bien conservados, de una exuberante capilla sacramental barroca, fuera de la capital. El restituido retablo mayor, obra de Talleres Ruiz Liebana, fue bendecido en 1999 por el entonces obispo de Málaga, D. Antonio Dorado Soto. Sirve de cobijo a la imagen de la Virgen del Rosario, patrona de la localidad. Maternidad mariana del siglo XVI que cuenta con un increíble ajuar de platería malagueña, también del siglo XVI y XVII. La fábrica de la portada exterior combina mármol rosa y negro, para elevar dos columnas estriadas que sustentan el frontón, en cuyo centro se sitúa un óvalo con el escudo de la tan vinculada a Málaga, Orden Mínima, de la que dependía el clero adscrito a la misma y de cuya influencia se debe tener como patrón histórico a San Francisco de Paula.

El edificio cuenta, además, con un jardín parroquial y un rico museo de arte sacro, que conserva una importante colección de orfebrería religiosa en plata, con sendas piezas también de procedencia hispanoamericana, que recorren desde el siglo XVI hasta nuestros días. Este museo parroquial, se completa con libros, manuscritos también desde el siglo XVI, piezas de bordado y casullas como el conocido terno granate de los reyes católicos, o la fabulosa túnica de Jesús Nazareno, sin olvidar la exposición de tallas de considerable valor artístico como un niño Jesús de posible atribución montañesina del siglo XVI. Inaugurado en 2003, está situado en las dependencias de la antigua sacristía, y cuyo acceso es un fabuloso jardín, con naranjos, árboles frutales, y un centenario ejemplar de magnolio, el más anciano de la comarca. Recientemente se han recuperado a la visita las criptas y ya en desuso cementerio subterráneo, del siglo XV también, bello ejemplo y de los pocos bien conservados de arquitectura funeraria en la provincia.   

Casarabonela cuenta, además, con la Ermita de la Veracruz, edificio del siglo XVIII que alberga la imagen de la Divina Pastora, "Virgen de los Rondeles". De una sola nave, con artesonado en madera. Destaca la rica decoración de yeserías del camarín, también del siglo XVIII. De la misma época, son las pinturas al fresco, recuperadas en una primera fase sólo en la zona del altar mayor, en el año 2019.  

Como afirma el párroco de la localidad, José Luis Bellón, «los encantos de este pueblo se graban por todos los sentidos. La sencillez de sus gentes, no oculta su increíble historia, que se ha ido adaptado a circunstancias, en ocasiones nada fáciles, y siempre con un inquebrantable optimismo, que en mi opinión puede ser el rasgo más propio de su noble carácter y por el cual siempre han salido adelante. También se vive la promesa de las nuevas generaciones en lucha con el desgarrador desafío de la emigración laboral y de la despoblación, por el escandaloso olvido del mundo rural en España. Sin embargo, se vive una única y maravillosa fusión entre la historia oficial y el relato callejero y atesorado de boca en boca por generaciones; entre una exuberante naturaleza y la dureza de la agricultura con una continua mutación de interés que no es obstáculo para una ecología no redescubierta ahora, sino heredada desde siempre. Tenemos los retos en tantos frentes del medio rural, junto a las iniciativas y sueños de familias que luchan en nuestros pueblos por una vida feliz. Esta parroquia ha sido siempre lugar de referencia, no ya por su valor monumental y artístico, sino por su valor religioso y cristiano. Párrocos como nuestro recordado Francisco Molina en las últimas y difíciles décadas de los años 50 contribuyeron incluso organizando cooperativas textiles a la dignidad del empleo en las mujeres y por lo mismo a posibilitar los estudios de sus hijos, que alcanzaron sensacionales trayectorias universitarias y profesionales. También las centenarias hermandades y cofradías con sus pintorescas costumbres religiosas, son buena base para la evangelización a pie de calle o del tú a tú, pero con el reclamo de las nuevas generaciones de bautizados para que la comunidad cristiana de siempre, muestre en este tiempo presente toda su coherencia. Como párroco recibes muchos ejemplos de Fe y amor incondicional al Señor. Y sobre todo te acogen con amor y cariño, se preocupan por tu bienestar en todos los sentidos. Creo que somos muy queridos en nuestros pueblos y es sorprendente comprobar que detrás de las más inesperadas situaciones todas las personas tienen sus llamadas y búsquedas de Dios, sus momentos de superar crisis, sus vacíos y sus éxitos, y el párroco los puede escuchar y entender. No necesitan por así decir un amigo más, necesitan como dicen aquí: “que el cura sea el cura”».   

Por último, afirma el párroco, «hay en esta localidad desde hace una treintena de años un auto-sacramental titulado: “La Pasión”. Cada Domingo de Ramos, Lunes y Martes Santo, en el interior del templo el público se hace contemporáneo para a los momentos de la última pascua de Jesús, con una puesta en escena lejos de los estereotipos y convencionalismos. El conjunto de cada función crea una atmósfera de realismo y de gran impacto emocional y cuya mejor descripción se adhiere a proporcionar como no, la posibilidad de una auténtica experiencia religiosa, en el envoltorio de una increíble calidad artística, en todos sus registros, guiones, musicales, actores y musical. Excelencia que hace las delicias de los casi 300 asientos, ocupados muchas veces también por repetidores, reflejándose así que la plasticidad de la obra cautiva; la belleza que suscita, en medio del gran drama sacro, no deja indiferente a nadie, y con el solo micrófono del eco, las naves del templo pueden hacer, por ejemplo, sentir en los tímpanos el respirar acompasado del hombre crucificado en medio de dos ladrones».  

Casarabonela en la Diputación de Málaga

Ayuntamiento de Casarabonela

Beatriz Lafuente

Licenciada en Periodismo e Historia. Casada desde 2011, es madre de un hijo.

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