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Acción de gracias por los apartamentos tutelados "Tomás de Cózar"

Publicado: 10/06/2013: 1971

Los apartamentos tutelados para personas mayores "Tomás de Cózar", de Cáritas Diocesana, cumplen veinte años. Las inundaciones de 1989 afectaron de modo especial a las personas que habitaban los corralones del centro de la ciudad.

No pocos vieron cómo el agua se llevaba lo único que tenían, y se quedaban sin hogar. Ante esta situación, Cáritas diocesana de Málaga decidió construir una serie de viviendas en un solar cedido por el Ayuntamiento, con el objetivo de dar una respuesta. Gracias a la Iglesia, éstas y otras personas mayores, a las que no amparan las administraciones ni disponen de la respuesta familiar necesaria, han conseguido vivir de forma independiente en pleno centro de Málaga. Los apartamentos se inauguraron en 1993, siendo obispo D. Ramón Buxarrais, como respuesta de la Iglesia Diocesana de Málaga a esta necesidad y este año cumplen veinte de servicio a las personas que, valiéndose por sí mismas, no tienen oportunidad de vivienda.  La casa no es sólo un lugar de residencia, sino que se trabaja para que estas personas sean protagonistas de su propia historia. Se les acompaña de modo integral, se trabaja con ellos la convivencia, el orden, la limpieza, el cuidado de la relación familiar y la responsabilidad en el gasto.

Patricio Fuentes, responsable de los centros sociosanitarios de Cáritas en Málaga afirma que «el papel que desempeñan estos apartamentos dentro de la labor de Cáritas Diocesana de Málaga es indispensable, algo muy significativa "porque atiende a un grupo de personas que están en una situación que no es atendida por ninguna otra institución: personas mayores, que todavía se valen por sí mismas, pero que por las circunstancias de la vida están en una vivienda que ya nos les permite continuar en ella, ya sea porque el edificio está en ruina o porque se encuentran totalmente solos». Cuando alguien va a vivir a los apartamentos tutelados "Tomás de Cózar", donde sí están acompañados pero pueden mantener la autonomía, Cáritas trabaja la dignidad de la persona que todavía se vale por sí misma, y consigue retrasar hasta el máximo posible la entrada en otro tipo de institicuiones, lo que, en palabras de Patricio Fuentes, «la persona puede ser feliz, con calidad de vida por mucho más tiempo. Aquí sí se cumple que a las personas mayores les quedan muchos años por vivir y, con este recurso tienen mucha más vida en esos años».

RESIDENTES

Requisitos:

-Personas de unos 65 años
-Autónomas en el desarrollo de tareas cotidianas
-Sin familiar a su cargo
-Con ingresos bajos
-Sin respuesta de la Administración Pública en tema de vivienda
-Sin alternativa de acogida familiar

EQUIPO

-Director
-Una trabajadora
-Cinco voluntarios a los que su compromiso de fe les ha llevado a acompañar a estas personas diariamente
-Trabajadores y voluntarios que han pasado por la casa y han puesto su granito de arena

Vicente Jiménez, director de la casa, nos cuenta que los requisitos para acceder son tener más de 65 años, pocos recursos económicos y personales, y con un serio problema de vivienda. En la actualidad hay trece personas viviendo en la casa y una lista de más de diez personas. «Al ser una comunidad de vecinos, no una residencia, explica Vicente Jiménez, la permanencia en el hogar es prolongada. Hoy, que celebramos los veinte años, todavía hay personas que comenzaron con el proyecto. Son muy agradecidos, muy generosos, muy solidarios entre ellos... Ellos solucionan sus propios problemas, se ayudan, y son muy cariñosos. Siempre están con las puertas abiertas». 

Autor: Ana María Medina

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