DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

Presentación del Plan Pastoral Diocesano.

Publicado: 00/09/1982: 1119

Carta a los diocesanos (1982)

Queridos diocesanos:

Debemos reconocer con gratitud, que en la diócesis de Málaga ha habido sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares que dieron lo mejor de sus vidas para que la salvación de Jesucristo, a través de la Iglesia, llegara a toda la provincia y ciudad de Melilla. Me haría interminable si quisiera ahora hacer una relación de personas y obras en este sentido.

Como botón de muestra, cabe recordar lo que hizo Mons. Manuel González García, allá por los años 20, a favor de la renovación diocesana, partiendo de una formación amplia y profunda de la vida apostólica de los presbíteros; y, en los decenios precedentes a nosotros, lo que han sig­nificado y sido las Escuelas Rurales, tanto en el campo de la promoción humana, como a nivel cristiano; sin olvidar por otra parte, lo que han hecho las escuelas católicas, así como lo que han aportado a nuestros pueblos y ciudades las cooperativas fundadas por sacerdotes diocesanos.

Un Plan Pastoral Diocesano

Por otra parte, si bien es cierto que en los últimos años algunas parroquias, zonas, vicarías episcopales territoriales, grupos cristianos y movimientos apostólicos de la Diócesis han confeccionado periódicamente su plan pastoral, también es verdad que a nivel diocesano no lo hemos tenido.

Las razones de esta falta de planificación pastoral diocesana son múltiples. Entre otras, mi propio temor de que un plan impuesto más o menos “desde arriba” (por decirlo de alguna manera) hubiera podido ser ineficaz. Estoy convencido de que la planificación pastoral diocesana ja­más debe ser fruto de las elucubraciones exclusivas de una persona, por privilegiada que sea, ni siquiera el resultado de reflexiones por parte de un grupo selecto y reducido.

Para que tenga unas mínimas garantías de éxito, el Plan Pastoral Diocesano debe ser fruto de la oración, de la contemplación de la Palabra de Dios, del estudio del Magisterio de la Iglesia (en nuestro caso, básica­mente de la doctrina del Concilio Vaticano II) y de la reflexión sobre la realidad socio-religiosa que nos rodea. Y todo esto, llevado a cabo por grupos cristianos, numerosos y representativos, apoyados y orientados por el Obispo. Sólo así puede ser eficaz un Plan Pastoral para toda la Diócesis.

Los Encuentros del Pueblo de Dios

Pues bien, creo que los Encuentros del Pueblo de Dios, a los que todos los diocesanos fueron invitados a tomar parte, tanto en su planifi­cación inicial como en su desarrollo, y en los que han participado de manera activa aproximadamente unas nueve mil personas, nos han ofre­cido unas reflexiones y acciones apostólicas a realizar sobre las que hoy, de manera bastante objetiva y real, podemos fundamentar una planifica­ción concreta.

Con gozo y esperanza, pues, hoy os presento el Plan Diocesano Trienal de una más intensa Evangelización, nacido de la oración, y las propuestas de los grupos cristianos malagueños a los que antes me he referido.

Este Plan se basa en los objetivos que obtuvieron una mayor vota­ción entre los participantes en los Encuentros. Además, en aras de ofre­cerlo de una manera sencilla y al alcance de todos, la Secretaría de los Encuentros ha seleccionado aquello que, para este primer trienio, parece más urgente y viable a la vez.

Y lo ha hecho dividiéndolo en tres partes:

Primera parte: Los adultos son evangelizados y evangelizan.

Segunda parte: Los jóvenes son evangelizados y evangelizan.

Tercera parte: Los niños son evangelizados y evangelizan.

En cada una de las tres partes han colaborado sus correspondientes grupos. De ahí que, aun dentro de un esquema, las tres partes se diferen­cian en estilo, pero convergen hacia un mismo objetivo: la evangeliza­ción.

La evangelización y otros objetivos pastorales

El Plan Diocesano de Pastoral se centra en la Evangelización. En años posteriores se irá planificando a partir de los otros objetivos de inte­rés apostólico que propusieron los consultados, como son:

. catequesis a todos los niveles

. potenciar las comunidades parroquiales

. crear aquellas nuevas comunidades que las necesidades pastorales

exijan

. atender preferentemente la pastoral pre-sacramental del Bautis­

mo y de la Eucaristía.

Estos objetivos pastorales sobre los que debemos centrar la aten­ción, oración y esfuerzo, no excluyen, por supuesto, todas aquellas activi­dades evangélicas, catequéticas, litúrgicas y apostólicas, y aun sociales, que se están realizando. Debemos seguir trabajando en ellas.

Razón del objetivo “Evangelización”

Como objetivo preferente del Plan Pastoral que os presento, se ha escogido el de Evangelización.

Y esto porque, en primer lugar, fue el tema que centró más el inte­rés de los malagueños que participaron en los Encuentros del Pueblo de Dios. Y no sin razón. La Evangelización, tanto hacia adentro de la misma comunidad eclesial (evangelización continua y progresiva), como ¡Y so­bre todo!, hacia fuera, el anuncio de la Buena Noticia a quienes todavía, aun entre nosotros, no escucharon el Mensaje, es la razón de ser de la misma Iglesia (Exhortación Apostólica de Pablo VI, “Evangelii Nuntiandi”, n.14).

Pero, además, porque muchos tienen la impresión de que la dióce­sis de Málaga, en general, se centra demasiado sobre sí misma, es decir, sobre los bautizados que, de una manera más o menos consciente y con­secuente, la integramos, y ¡se olvida! de anunciar el Evangelio a aquellos que aun viviendo entre nosotros, jamás tuvieron fe, la perdieron o la tie­nen deformada.

Y éstos, por otra parte, si conocieran “el don de Dios” (Jn 4,10) nos pedirían insistentemente que les habláramos de Jesús y de su Iglesia, para abrirse interiormente a la gracia de la fe.

Más aún. Estoy convencido que, de una manera inconsciente nos lo piden, nos lo exigen. Porque “andan errantes” de uno a otro lado, bus­cando la plenitud de la vida… y no hay quien se la de.

Nosotros, en nombre del Señor, se la podemos ofrecer. Sería injus­to que fuéramos insensibles a necesidad tan apremiante.

De ahí que toda la diócesis de Málaga deba ponerse “en pie de Evan­gelización”.

Unir esfuerzos

A todos los diocesanos, pero de una manera especial a quienes hoy llamamos “agentes de pastoral”, pido reciban y acepten este Plan. Deben organizar de manera preferente y de acuerdo con el mismo las activida­des pastorales llevadas a cabo tanto a nivel parroquial, como a nivel de Zona o Vicaría Episcopal Territorial, así como de comunidades cristianas, colegios católicos y movimientos apostólicos, no excluyendo jamás los objetivos propios de estos últimos, pero sí conjuntándolos de acuerdo al Plan presentado. Lo mismo digo de las Cofradías y Hermandades.

Comunión eclesial

La aceptación afectiva y efectiva del Plan Trienal Diocesano de una más intensa Evangelización, es una manera de vivir en comunión real con todos los miembros de la diócesis de Málaga, servida y presidida por su Obispo.

El rechazo podría suponer una ruptura de comunión con la Iglesia local malagueña.

Comprendo que el propósito no es fácil. Surgirán dificultades. Quizás de donde menos esperemos. Pero, esto jamás debe ser motivo para que no sigamos conjuntando esfuerzos, a fin de potenciar la comu­nidad eclesial malagueña, y, a través de ella, las acciones apostólicas, cuya eficacia esperamos merecer del Espíritu Santo.

Málaga, Septiembre de 1982.

Asambleas Diocesanas 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais