DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Abiertos a la misión universal»

Publicado: 00/03/1987: 457

Carta Pastoral Misión Diocesana (1987)

 Queridos diocesanos:

Con el lema “25 Años de una Llamada”se ha presentado este año el Día de Hispanoamérica. Tiene como finalidad recordarnos y arrancar una respuesta positiva y generosa a la llamada urgente que, mediante carta autógrafa, hizo, hace ahora 25 años, el Papa Juan XXIII al Episcopado Español, pidiéndole sacerdotes diocesanos para colaborar con los Obis­pos de América.

En nuestra Diócesis hemos querido reforzar esta Jornada uniéndo­la al “Día de la Misión Diocesana” que con gozo celebraremos por prime­ra vez este año el domingo, 5 de abril.

La Diócesis de Málaga siempre se ha distinguido por su espíritu misionero y ha estado abierta a la misión universal de la Iglesia enviando misioneros y misioneras a las distintas partes del mundo. Y, últimamen­te, a partir del año 1954, desde su pobreza y escasez de clero, ha enviado ininterrumpidamente sacerdotes diocesanos para cooperar apostólica­mente con la Iglesia iberoamericana, concretando la acción en Venezuela donde ha desarrollado una hermosa y ejemplar labor en diversas diócesis de aquel país.

Ahora hemos dado un paso más adoptando una nueva fórmula de cooperación misionera muy de acuerdo con la iniciativa de la Santa Sede, propuesta también por la Conferencia Episcopal Española, sobre la con­veniencia de que las Iglesias particulares se hagan cargo de la evangeliza­ción y cuidado pastoral de alguna porción o zona de las Iglesias jóvenes de las Misiones.

Hace pocos meses nuestra Diócesis ha firmado un Acuerdo de fraterna cooperación con la Archidiócesis de Ciudad Bolívar, en Venezue­la, por el que se hace cargo de la atención pastoral de una zona, cuya extensión es nueve veces mayor que la provincia de Málaga, en la que viven cerca de 30.000 criollos y unos 15.000 indígenas diseminados, es­tos últimos, en terrenos selváticos formando pequeños grupos o tribus.

Muchos de ellos se encuentran en un estado bastante primitivo y algunos no han recibido aún la primera evangelización.

Todos recordamos, con admiración y agradecimiento, a nuestros tres sacerdotes diocesanos que el día 3 del último mes de diciembre, fies­ta de San Francisco Javier, Patrono universal de las Misiones, partían para Venezuela a hacerse cargo, en nombre y representación de la Diócesis de Málaga, de aquella inmensa parroquia de Ntra. Sra. de la Luz con sede en Caicara del Orinoco.

Ya se encuentran allí, según nos comunican, muy contentos y tra­bajando con alegría y esperanza. Se sienten respaldados por toda la Co­munidad diocesana malagueña, de la que son miembros y la que los en­vió. Cuentan con las oraciones y los sacrificios de todos para que su labor sea fructífera. Confían en la disponibilidad de muchos para ir a colaborar allá cuando sea necesario. Y esperan también ayuda económica para rea­lizar sus proyectos apostólicos y de promoción humana, y para atender a las muchas necesidades de todo tipo que existen en aquella zona.

Se trata de un compromiso contraído por nuestra Iglesia particular. Hemos de considerar aquella región como una prolongación de nuestra Diócesis a la que hemos de atender con idénticos cuidados. Es una tarea común en la que todos los diocesanos estamos implicados. Cada uno debe saberse comprometido según el don del espíritu y su condición de vida en el conjunto de la Iglesia.

No olvidéis que la colaboración económica también es necesaria.

Os pido a todos, por consiguiente, que toméis con todo interés y cooperéis con amor, alegría y eficacia en la campaña de sensibilización y en la Jornada de nuestra “Misión Diocesana” conscientes de que con ello estáis dando vida y fuerza a nuestra Iglesia particular malacitana.

Agradecido os saluda y bendice con afecto,

Málaga, Marzo de 1987. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais