DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Conocer y comunicar la verdad que ennoblece»

Publicado: 00/06/1984: 381

Carta a los profesionales de los Medios de Comunicación (1984)

 Queridos amigos:

Permitidme me dirija a vosotros, responsables y colaboradores en los distintos Medios de Comunicación Social de la provincia de Málaga y Melilla, con motivo de celebrarse a nivel eclesial la XVIII Jornada de las Comunicaciones Sociales; será el próximo día 3 de Junio, festividad de la Ascensión del Señor, bajo el lema: “Comunicaciones Sociales para el en­cuentro entre Fe y Cultura”.

Es una de las Jornadas que de una forma expresa nos recomienda el Concilio Vaticano II, cuando dice: “. . . para que se vigorice el apostolado de la Iglesia en relación con los Medios de Comunicación Social, debe celebrarse cada año en todas las diócesis del orbe, a juicio del obispo, un día en el que los fieles sean adoctrinados sobre sus obligaciones en esta materia” (I.M.,18) y si a alguien tengo que dirigirme en esta Jornada, especialmente creo que debe ser a vosotros que habéis asumido la tarea de informadores; porque, cuando informáis, transmitís y creáis cultura a través de vuestra pluma y vuestra voz, dándole un cierto talante perso­nal.

Miro vuestra profesión con el respeto y admiración que merece un contacto tan directo con la realidad de los acontecimientos y el servicio que nos ofrecéis a todos. Pero, no olvidéis nunca que estáis haciendo un servicio al hombre; de ahí que vuestra mediación debe ser eminente­mente humanizadora, en favor del hombre integral.

Siempre nos han unido buenas relaciones de amistad con todas aquellas personas que estáis relacionadas con los medios informativos de Málaga, Provincia y Melilla.

Del Diario “Sur”, puedo afirmar, sin exagerar, que ha sido siempre un buen eslabón entre la vida de la Iglesia diocesana y los lectores; y, ahora, en su nueva fase, constituido en sociedad anónima laboral mala­gueña, continúa con el mismo espíritu.

Hace poco todavía, dábamos en su número 0 la bienvenida a “El Diario de la Costa del Sol”, que venía a llenar el hueco dejado por “El Sol de España”. Nuevas empresas periodísticas han anunciado la aparición en Málaga de otros tantos diarios que serán igualmente bien recibidos si nacen en beneficio de la cultura y orientación de los ciudadanos, en todos los aspectos.

Mi saludo y gratitud a “El Telegrama de Melilla”, “El Sol de Antequera”, “Ahora” de Coín, “Ronda y la Serranía” y “La Gaceta de Montemar”.

Una palabra también a las emisoras que cubren la información, entretenimiento y formación de nuestros diocesanos. Ellas siempre nos han dispensado buena acogida en lo que a la vida religiosa de la Diócesis se refiere.

Vaya mi especial saludo a Radio Popular, por su vinculación a las tareas de la Iglesia, a Radio Nacional, Radio Cadena Española, Radio 80, Cadena Ser, Radio Marbella, Radio Ronda, Radio Antequera, Radio Torcal, Radio Melilla, Radio Alhaurín el Grande, Radio Pizarra y Radio Coín.

Tampoco puedo olvidar a los que sin ser directamente informati­vos malagueños, tienen una estrecha vinculación con nosotros, como el “Ideal” de Granada, “Diario 16” y la Oficina de Información “Odisur”, de Sevilla, que recoge y aglutina de una forma especial los acontecimientos de la Iglesia andaluza.

La cobertura es amplia. Los servicios informativos, tanto orales como escritos, abarcan bien todas las zonas de la diócesis malagueña. Vuestros escritos y vuestra voz llegan de la ciudad a los pueblos, al enfer­mo, al anciano, al campesino, al pastor, al ama de casa, al conductor, al estudiante, al pescador; se esparcen también desde la playa a la sierra, desde la vega hasta el mar. A todos os hacéis presente. La música, la pala­bra, el artículo, la noticia o la crónica, la entrevista o el reportaje, el anun­cio y el mensaje es captado por miles de personas. Vuestro esfuerzo es útil en la medida que es alentador y aleccionador, sin renunciar a ser portavoces de lacras sociales de un mundo, que somos todos, compuesto de “trigo y cizaña”; así, señalando dichas lacras, nos ayudáis a evitarlas.

Y si bien es cierto que vuestra tarea de informadores debe ser fiel, no podéis olvidar el carácter de repulsa y, sobre todo, de esperanza que habéis de ponerle a lo que aparece simplemente como algo negativo.

La palabra escrita, al igual que la palabra oral, tiene una enorme importancia en la formación de muchos ciudadanos. De ahí vuestra gran responsabilidad.

A vosotros, la mayoría de las veces, sólo llega el “hecho”. Os sugiero que profundicéis más para ver la persona con sus sentimientos y sus pa­siones, sus desengaños y sus aciertos, a fin de que en la comunicación, por encima de todo, resalte la auténtica realidad, que facilita la compren­sión y la unión entre los ciudadanos.

Gracias, queridos amigos, por vuestro servicio. Es grande lo que estáis haciendo, y mayor aún lo que esperamos de vosotros.

Por todo ello, pido a Dios que os ilumine para conocer y comunicar la verdad que ennoblece al hombre.

Málaga, Junio de 1984. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais