DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Se celebra por primera vez el Día de la Iglesia Diocesana»

Publicado: 00/11/1984: 772

Carta Pastoral (1984)

Queridos diocesanos:

Se celebra por primera vez en España el Día de la Iglesia Diocesana, al que todos los católicos malagueños debemos unirnos con actitud gozosamente responsable.

Es necesario tomar conciencia de que nuestro vivir cristiano es algo que tiene que situarse en las coordenadas del tiempo y del espacio. La Diócesis, como nos dice el Concilio Vaticano II, “constituye una Iglesia Particular en la que verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo” (CD. 11).

La Diócesis es una realidad viva por la acción del Espíritu Santo, mediante el Evangelio y la Eucaristía; y, cada uno de nosotros ha de llenar la misión que le incumbe en la comunidad diocesana.

Sobre mi persona, como obispo y servidor de todos vosotros, recae la responsabilidad mayor, pues se me encomienda el cuidado pastoral de esta parcela concreta del Pueblo de Dios. Cuento para ello con la valiosí­sima ayuda del presbiterio, los religiosos y las diferentes formas de aso­ciaciones de cristianos seglares; pero, naturalmente, son todos y cada uno de los diocesanos quienes han de ir profundizando en esta toma de con­ciencia de que el pertenecer a la Iglesia de Cristo se realiza en y desde la Iglesia Diocesana.

Quiero expresar mi gratitud al clero, religiosos y religiosas que tra­bajan multiplicándose para llenar la misión de muchos más agentes de pastoral que precisaría el crecido número de habitantes de nuestra Dió­cesis.

Merece especial mención que, a pesar de ser tan pocos, en este año celebremos el XXX Aniversario de la presencia de sacerdotes diocesanos de Málaga en Venezuela. Durante tres décadas muchos sacerdotes han ofrecido su ministerio en aquellas tierras, colaborando con iglesias parti­culares que no disponían del número suficiente de agentes de pastoral. Más aún, a pesar de que nuestra diócesis de Málaga no tiene los presbíte­ros y religiosos que necesita, casi todos los años algún que otro sacerdote se ofrece para relevar a los que tienen que volver de aquellas tierras her­manas.

Nuestra Iglesia tiene entre manos un quehacer pastoral muy con­creto: el Plan Trienal Diocesano de una más intensa evangelización. Nu­merosos cristianos de toda la provincia de Málaga y de la ciudad de Melilla, adultos, jóvenes y niños, están profundizando en su fe y en la manera de comunicarla.

Estos gozos no excluyen las sombras de las dificultades en nuestro caminar e, incluso, de las necesidades económicas para llevarlo a cabo. Por eso, el Día de la Iglesia Diocesana es una llamada a todos los católicos de la provincia de Málaga y ciudad de Melilla, para sentirse parte viva y operante de la misma comunidad.

Pedimos ayuda económica para los lugares imprescindibles donde celebrar y potenciar nuestra fe; tales son los templos y locales parroquiales que necesitamos mantener, restaurar y aun edificar en muchos de nues­tros pueblos y ciudades. Pedimos también la colaboración para aquellas actividades pastorales que constituyen la vida de nuestra comunidad diocesana: catequesis y catecumenados, grupos apostólicos, campañas de mentalización, medios de comunicación social, asistencia caritativa,… También pedimos vuestra generosidad a favor de aquellas personas como son los sacerdotes, religiosos y religiosas que están dedicando su vida de una manera exclusiva y total al servicio de la comunidad diocesana, y que, a veces, ni siquiera pueden cubrir sus necesidades más imprescindi­bles.

Si el bautismo nos ha incorporado a la Iglesia malagueña, hacién­donos miembros de la misma, todos debemos sentirnos responsables de su creciente desarrollo según el Espíritu de Jesús, acompañados por la especial intercesión de la Virgen María.

Oremos, colaboremos y seamos testigos responsables de nuestra fe, para que el mundo crea que Dios ha enviado a su Hijo Jesucristo como Salvador de la humanidad.

Málaga, Noviembre de 1984. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais