DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Las actividades apostólicas requieren medios indispensables»

Publicado: 00/11/1987: 376

Carta Pastoral Día de la Iglesia Diocesana (1987)

 Queridos diocesanos:

El próximo 15 de noviembre se celebra el Día de la Iglesia Diocesana.

Gracias a Dios esta Jornada no supone novedad; ha calado profun­damente en la conciencia y en la valoración de la comunidad diocesana, de los cristianos que vivimos la fe en Jesucristo en Málaga y Melilla.

¿Qué bienes nos ha conseguido?

En primer lugar, la mayor estimación de nuestra Iglesia particular de Málaga. Y decir Iglesia quiere significar una comunidad que hace pre­sente al Señor, abierta al entorno social y a toda su problemática y realiza­ciones.

Comunidad constituida por los “diversos ministerios, servicios y carismas”, pero siempre complementarios. Todos válidos en la medida que edifican el único Cuerpo de Cristo, la Iglesia de Málaga en la que por la fuerza del Espíritu “se encuentra y opera verdaderamente la Iglesia de Cristo” (CD. 11).

Al celebrar la Jornada agradecemos el trabajo evangelizador de los sacerdotes, religiosos y seglares que convivieron entre nosotros unos años sirviendo al Reino de Dios y que han marchado a otras diócesis.

Damos la bienvenida fraterna a todos los que, por diversos moti­vos, se han incorporado últimamente a nuestra realidad eclesial. Espera­mos ilusionados su entrega, su oración, su quehacer apostólico y su inte­gración afectiva y efectiva a la Diócesis malagueña.

En segundo lugar, se ha acentuado la responsabilidad económica de todos. Son necesarios nuevos templos, otros, hay que repararlos ur­gentemente porque son edificios construidos hace muchos años. Las ac­tividades apostólicas requieren medios indispensables; y los cristianos totalmente liberados para el servicio del Evangelio –sacerdotes principal­mente- necesitan ser ayudados económicamente, ya que lo que reciben como gratificación de la Conferencia Episcopal es a todas luces insufi­ciente para vivir.

Os reitero mi gratitud de otros años por el esfuerzo que habéis he­cho respondiendo a mi petición de ayuda. Cada año, al celebrar el Día de la Iglesia Diocesana, la colecta, con su aumento, ha manifestado el amor a la Diócesis y el sentido de fraternidad de los que saben compartir sus bienes.

Os bendigo en nombre del Señor,

Málaga, Noviembre de 1987. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais