DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Pido ayuda sin pedir dinero de más»

Publicado: 00/11/1989: 425

Carta Pastoral con motivo de la campaña de la renta (1989)

 Queridos diocesanos:

En esta ocasión me dirijo solamente a los católicos y personas de buena voluntad que estáis obligados a presentar la declaración de la ren­ta, tanto si es positiva como negativa.

Empiezo asegurándoos que, a pesar de lo que muchos pueden su­poner, la diócesis de Málaga, que comprende toda la provincia y la ciu­dad de Melilla, necesita urgentemente vuestra ayuda.

Nos la podéis ofrecer sin desembolsar ni un solo céntimo.

Se trata simplemente que, durante el mes de noviembre, al rellenar los impresos de vuestra declaración de la renta, señaléis con una equis (x) la casilla que corresponde a la asignación tributaria a favor de la Iglesia Católica.

Esto no supone, por tanto, ningún desembolso por vuestra parte; la “equis” (x) indica vuestra voluntad que la Administración del Estado de­dique a favor de la Iglesia el 0,53 %, que la misma Administración ya os ha descontado a favor de los servicios comunes.

El año pasado fueron pocos los católicos de nuestra Diócesis que rellenaron la casilla de la asignación tributaria. A ellos les doy las más sinceras gracias.

Los demás, la gran mayoría, quizás no lo hicieron o bien por dis­tracción o por no haber sido informados debidamente. Ahora les pido que lo hagan; de lo contrario, no podemos cubrir los gastos que suponen los siguientes conceptos:

-la ayuda a personas y familias necesitadas;

-los sueldos y la seguridad social de los seglares que trabajan en nuestras oficinas o están liberados para obras de apostolado;

-la gratificación a nuestros sacerdotes, la mayoría de los cuales cobra menos que cualquier asalariado;

-el mantener y ampliar la organización de colonias de verano para niños y jóvenes;

 

  • la restauración y mantenimiento de iglesias, casas y salones parroquiales donde se reúnen niños, jóvenes y adultos para cele­brar su fe, recibir la catequesis, profundizar en la responsabili­dad de su vida cristiana y aun para pasar ratos de esparcimiento;
  • la construcción de iglesias y complejos parroquiales en las nue­vas barriadas de nuestras ciudades;
  • la organización de cursos, cursillos y jornadas de formación cris­tiana, así como de ejercicios espirituales;

 

-el sostenimiento de centros educacionales, asistenciales y cultu­rales que no reciben la ayuda suficiente;

- …y otras muchas más obras que ahora es imposible enumerar.

La Administración del Estado, de acuerdo con los Obispos españo­les, quiere que los gastos que suponen los conceptos expuestos, sean fi­nanciados por todos los católicos y personas que, aun no siéndolo, quie­ren colaborar a favor de las obras que lleva a cabo la Iglesia.

Insisto que no se trata de pediros ni una sola pesetas más; sólo de­béis manifestar vuestra voluntad para que la Administración aplique un mínimo porcentaje (0,53 %) de la cantidad que estáis obligados a decla­rar y que recibe de vuestra parte.

¡Hacedlo, por favor!

Procurad que otros también lo hagan. Informad a vuestros parien­tes, amigos, vecinos y sobre todo a las personas que trabajan en Gestorías

o están relacionadas con la declaración de la renta, a fin de que la diócesis

de Málaga pueda cubrir sus propios gastos. A todos os doy mis más sinceras y anticipadas gracias,

Málaga, Noviembre de 1989. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais