DiócesisCartas Pastorales Mons. Buxarrais

«Coherencia pequeña, pero importante»

Publicado: 00/05/1990: 368

Carta Pastoral (1990)

 Muchos malagueños han empezado a rellenar los impresos de la Declaración de la Renta. Algunos lo hacen por sí mismos; otros, quizás los más, piden a alguna persona experta como es un gestor o graduado social, un economista… que les ayude a cumplimentar los impresos. To­dos estamos moralmente obligados a hacerlo y a hacerlo bien. Pero la cosa no es fácil; hasta me atrevo decir que es difícil; difícil porque así nos lo han presentado los responsables de la Administración en el folleto ex­plicativo. Uno no sabe si no hay buena intención o simplemente ganas de confundir a los contribuyentes.

Resulta que en el impreso donde figuran las casillas que deben ser rellenadas con la cruz, en la segunda se especifica: “otros fines de interés social”. En el folleto explicativo se nos dice que los otros fines de interés social son, parece ser que entre otros, la ayuda a minusválidos, a personas que sufren desigualdad social, a minorías étnicas, a los marginados, a los drogadictos. Sólo faltaba que hubieran ampliado la lista y añadido: edu­cación a todos los niveles, construcción de carreteras, sanidad pública, Expo y Olimpiada de 1992…, y otras muchas cosas más que corresponde primaria y esencialmente a la Administración del Estado, cuyas arcas se nutren de la contribución de todos los españoles.

Por tanto, poner como alternativa de la ayuda a la Iglesia, otros fines sociales tan determinados, es sembrar la confusión o simplemente no tener buena intención.

Pido a todos los católicos de la provincia de Málaga y ciudad de Melilla, así como a otras tantas personas que reconocen el bien moral que el cristianismo aporta a la sociedad, que marquen con una cruz la prime­ra casilla, en la que figura el epígrafe “Colaborar al sostenimiento de la Iglesia Católica”.

Así haremos posible que nuestras parroquias y otras instituciones de la Iglesia sigan abiertas para bien de niños, de jóvenes, de matrimo­nios, de ancianos que quieren fortalecer y celebrar su fe cristiana, como también llevar a cabo obras sociales que la Administración no atiende o las atiende con intención y espíritu diferente del cristiano, y a veces con menos eficacia.

La primera y gran coherencia de nuestra vida con la fe es, ante todo, amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo tal y como nos lo enseñó Jesucristo.

Ayudar al sostenimiento de la comunidad eclesial con el 0,52 % de lo que obligatoriamente debemos entregar a Hacienda, sin que esto su­ponga ninguna aportación por nuestra parte, es también una pequeña pero importante coherencia con nuestra misma fe.

No olviden, por tanto, señalar con una cruz la primera casilla, aun­que la Declaración resulte negativa.

El contribuyente cristiano o simplemente colaborador con las obras de la Iglesia que no rellenara la primera casilla, o dejara las dos en blanco, debe ser consciente de que autoriza a la Administración para que dispon­ga del 0,52 % según los objetivos antes aludidos.

Invito a todos los católicos a informarse sobre la Asignación Tributaria y, a su vez, informar debidamente a sus familiares, vecinos y conocidos. Así habremos disipado la confusión y superada la aparente contradic­ción. Y, sobre todo, haremos posible que la Iglesia tenga aquellos medios que necesita para cumplir su misión.

A todos, mis gracias anticipadas,

Málaga, Mayo de 1990. 

Autor: Mons. Ramón Buxarrais