Cáritas Diocesana de Málaga viene desarrollando desde el año 1999, dentro de su área de empleo, un pre-taller que cuenta entre sus alumnos con personas que se encuentran en situación de desigualdad social y que no pueden acceder a una formación reglada que les facilite una salida laboral.
Allí se les forma profesionalmente, dotándoles de habilidades técnicas y humanas para saber acompañar no sólo a la persona dependiente, sino también a sus familiares. El curso, dividido en seis módulos cíclicos, dura un año aproximadamente y se desarrolla de forma permanente, con un mes de prácticas al finalizar, en empresas del sector. Las cifras hablan de su calidad: el curso tiene un 80% de inserción laboral. En ocasiones, reciben entre ellos a personas como Jessica, que ha realizado el ciclo formativo para atender mejor a su hermana, que sufre una enfermedad psíquica. "A mí me llena mucho darle a ella todo lo que pueda, y este curso me ha ayudado a saber cuidarla mejor, a tener más paciencia... ".
Algo fundamental a la hora del cuidado de personas dependientes es el cuidado a los cuidadores, debido al alto impacto físico y psíquico que supone la atención a una persona dependiente, muchas veces durante 24 horas al día.
Algunas claves para apoyar la labor del cuidador nos las dan los responsables del propio taller:
- Intentar que descanse ocho horas diarias.
- Que coma con tranquilidad.
- Que planifique las tareas.
- Reconocer su labor.
- Mantener y cuidar sus espacios de descanso.
- Ayudarle a cuidar de sí mismo/a y de su propia familia.
- Abrir cauces para que reciba el apoyo familiar y de las administraciones.
