"Oh, Dios, pastor y guía de todos los fieles:

Mira con bondad a nuestro obispo, tu siervo,

a quien has hecho pastor de nuestra diócesis;

concédele que su palabra y su ejemplo

sean provechosos al pueblo que él preside,

para que llegue a la vida eterna,

junto con los fieles que le han sido confiados.

Por Jesucristo, nuestro Señor, Amén."