Poema de Pascua de Lorenzo Orellana, párroco de San Gabriel en Málaga.
A Jueves Santo sabe el Pan de Vida.
A Jueves en el Viernes constreñido,
a Jueves que anticipa su sentido
en el Cuerpo que da como comida.
Y el Cuerpo que se entrega sin medida,
en cruz redime al pueblo del olvido,
al hombre que camina sin sentido
y en muerte pone al dueño de la vida.
Mas el Viernes, que en el Sábado alcanza
el puente necesario que le lanza
a la orilla indecible de la Vida,
se reviste de gloria y sacramento
el Día del Señor, es el momento
del triunfo de su cruz, hecho comida.
