La parroquia de Santa María de la Amargura celebró, el 19 de febrero, en la misa parroquial, la renovación de las promesas matrimoniales de Francisco y Elba.
Estos feligreses de las parroquia, ya padres y abuelos, cumplen su 25 aniversario de matrimonio, bodas de plata, celebración que han querido compartir con toda la comunidad parroquial.
El párroco, Salvador Gil, ha bendecido al matrimonio y a los frutos de este amor: sus hijos y su nieto recién nacido.
«Ha sido una Misa muy emotiva», afirman los feligreses, «en la que hemos disfrutado del testimonio de amor y fidelidad de estos esposos».
