El Viernes Santo, el Obispo de Málaga presidió en la Catedral la celebración de la Pasión y Muerte del Señor.
En su homilía, D. Jesús Catalá invitaba a los fieles a «dar gracias a Dios por este misterio inefable de amor y de entrega; queremos asociarnos a la oblación de Cristo; queremos ser lavados de nuestros pecados con su gracia».
Pues «Dios perdona y cura», expresó, recordando los Salmos: «Él perdona todas tus culpas y cura todas tus enfermedades; Él rescata tu vida de la fosa, y te colma de gracia y de ternura» (102,3-4). El Señor «sana los corazones afligidos, venda sus heridas» (147,3).
Y concluía: «En esta tarde el Viernes Santo, queridos fieles, adoremos a Jesús, que se entrega por toda la humanidad y por nosotros en la cruz y nos invita a seguirle, tomando cada uno su propia cruz».
