Como nos recuerda el libro del concelebrante y el Misal en sus números 222, 227, 230 y 233, el gesto de extender la mano derecha de los concelebrantes en el momento de la consagración del pan y, después, del vino, es únicamente indicativo y, por tanto, optativo: «Los concelebrantes, en cambio, dicen las palabras de la consagración en voz baja, extendiendo, si se cree oportuno, la mano derecha hacia el pan y el vino, pero sin hacer ninguno los gestos que hace el celebrante principal»