NoticiaCentro Superior Estudios Teológicos

«Tenemos muchas imágenes deformadas de Jesús»

Pedro Leiva, en la sede del CSET "San Pablo" de Málaga
Publicado: 06/02/2019: 3921

Este miércoles, 20 de febrero, comienza en el Centro Superior de Estudios Teológicos (CSET) el curso bíblico-peregrinación organizado por la Diócesis de Málaga que, con el título “Tras las huellas de Jesús”, pretende acercar a los malagueños a Jesús a través del conocimiento de la tierra que lo vio nacer. Aún está abierto el plazo de matriculación.

Pedro Leiva, subdirector del centro y responsables de dos de las ponencias, afirma que «se trata de un curso muy interesante porque a todo el mundo le interesa conocer a Jesús, tanto a creyentes como a no creyentes». Y lo cierto, continua Leiva es que «tenemos muchas imágenes deformadas de Jesús de Nazaret, pero esto no es nuevo. Viene sucediendo desde siempre, ya desde los tiempos del Nuevo Testamento encontramos que los apóstoles tienen que salir al paso y corregir cosas que se decían del Señor que no respondían a la verdad. Pero en los últimos tiempos, en los que la información es mucho mayor, la explosión de imágenes deformadas de Jesús es muy grande. Algunas de ellas responden a intereses comerciales, que se sirven del sensacionalismo para vender, como pueden ser muchos de los datos que aparecen sobre Jesús de Nazaret en el Código Da Vinci, de Dan Brown. Son datos falsos, pero muchos lectores los dan por ciertos. Otras imágenes deformadas suceden sin mala voluntad porque cada uno se hace su propia idea y la da por válida. Por todo ello, es necesario recurrir a métodos lo más rigurosos posibles, para que la imagen que nos hacemos no sea una imagen deformada».

A partir del nacimiento de la ciencia histórica, explica este doctor en Teología, «se consideró que los evangelios no son libros de historia, son testimonios de fe de los antiguos cristianos y, como tales, contienen historia pero contienen algo más: la historia de Jesús contada desde la experiencia en Cristo resucitado. Es verdad que los evangelios no contienen solo historia, pero sí muchos datos históricos incuestionables, en los que hay un gran consenso entre la comunidad científica. Encontramos, por ejemplo, hechos que podían incomodar a la Iglesia antigua como fueron las negaciones de Pedro. ¿Qué interés podían tener los cristianos antiguos en que la figura de Pedro, que era su líder, apareciera como alguien que había traicionado a Jesús y lo había negado? Si hubieran tenido interés en engañar lo lógico hubiera sido que solaparan ese tipo de detalles. Si aparece, es porque fue verdad».  

Información e inscripciones.

Beatriz Lafuente

Licenciada en Periodismo e Historia. Casada desde 2011, es madre de un hijo.

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