DiócesisComentario al Evangelio

Comentario al evangelio del domingo XXV del Tiempo Ordinario

Descarga la aplicación que te hace ser un niño. Busca en tu (ser) servidor.
Publicado: 19/09/2018: 451

Ignacio Fornés, sacerdote del Opus Dei, invita a leer el evangelio de este domingo, XXV del Tiempo Ordinario, en clave de actualidad.

¡Mejóramelo!

La gente, cuando compra algo de valor, mira siempre si tiene garantía. Es muy arriesgado comprar algo caro sin una garantía de dos o tres años.

Los cristianos, los que seguimos a Jesucristo, hemos pagado un alto precio: hay cosas que hacemos y cosas que no hacemos. Vivimos de una manera muy concreta.

El precio es alto, es cierto, pero la garantía que tenemos es absoluta, y es ésta: Dios nos ama a cada
uno, de manera singular y siempre, aunque nos hayamos portado mal. Dios no nos quiere a bulto.
Él es así: te quiere a ti lector, y al otro… y a mí. Y la garantía de su amor incondicionado es la Cruz.
Su tremenda muerte por amor, ¡esa es la auténtica garantía del cristiano!

Y, lo mismo que si se rompe algo que hemos comprado miramos la garantía para cambiarlo o para que nos lo arreglen, los cristianos, si metemos la pata, si sufrimos o estamos llenos de preocupaciones y nos desanimamos, miramos el Crucifijo y recuperamos al ánimo y el sentido de las cosas, porque la Cruz nos arregla. Es un misterio que “funciona”.

El amor de Dios es mucho más intenso que nuestros errores, pecados y estados de ánimo. Por
eso nos atiende siempre y nos perdona siempre, en la confesión.

El Señor sostiene mi vida, diremos con el salmo, ¡cuánta verdad hay en estas palabras!

Además, si te fijas, no se trata de una garantía cualquiera, de esas que duran dos años o tres, ésta
es eterna. ¡Mejóramelo!

Diócesis Málaga

@DiocesisMalaga