DiócesisComentario al Evangelio

Comentario al evangelio del domingo XXIX (21 de octubre de 2018)

Fano: La Iglesia no es podium para vencer sino escalera para rescatar y servir
Publicado: 16/10/2018: 925

Juli Gavira, Misionera de la Esperanza, ayuda a profundizar en el evangelio de este domingo, 21 de octubre.

«Qué difícil le es a Jesús hacernos entender, por más ejemplos con niños que nos ponga, que el líder al que seguimos es el Amo-Servidor»

Esta escena es tan intensa que necesitamos situarnos para captar bien el ambiente. En los versículos anteriores vemos a un Jesús caminando decidido delante de sus amigos, como el que teme a donde va, y no quiere retrasar el mal trago. Va desahogándose con ellos, porque así lo necesita su corazón angustiado. Pero, desafortunadamente, lo único que consigue es que sientan miedo y que se replieguen. Pero ¡ay, no todos! Y es que, de pronto, cambia el ambiente. Y de esa tristeza pasan a pensar que, si va a cambiar el tercio, hay que situarse y, por supuesto, bien. Pero si hay algo que valorar en este momento, es el clima de confianza que ha conseguido transmitir Jesús, para que le hagan semejante petición. Se ve que les sale con total llaneza y sinceridad. Otra cosa que me llama la atención es el poderío que le suponen a Jesús. Por lo pronto lo saben dueño del cotarro, y se sienten con el derecho de aconsejarle quienes tienen que ser sus manos derecha e izquierda. Y ahí viene mi duda. ¿Cómo era para ellos tan apetecible ese futuro, cuando Jesús les está hablando en presente del cáliz del que, seguramente, ya les habría salpicado algo? ¿Y aún así quieren estar en primera línea? Jesús, lo imagino que roto por dentro, se apresura a desmontarles el chiringuito: ¡No sabéis lo que pedís! Bueno..., eso que tanto os apetece, es para otros. Oye, y no se paran a pensar a qué se están comprometiendo. Y surge la prepotencia “¡Sí podemos!” ¿Sabrían los muy ingenuos a que se refería Jesús? Qué difícil le es a Jesús hacernos entender, por más ejemplos con niños que nos ponga, que el líder al que seguimos es el Amo-Servidor.

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