La Diócesis de Málaga celebra este año la Jornada Mundial del Migrante con una buena noticia: a la Casa Betania que abrieron hace año y medio las esclavas del Divino Corazón y los mercedarios, se suma ahora Casa San Juan. Esta casa está pensada para aquellos jóvenes migrados que quedan fuera del sistema de protección. Los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús (dehonianos), que sirven en la parroquia de San Antonio de Padua, se han sentido llamados a ser “comunidad acogedora y misionera” y caminar junto a aquellos que más los necesitan.