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Hipnosis en las adicciones

Publicado: 17/05/2015: 1269

La búsqueda persistente de remedios para aliviar el sufrir humano, es lo que proporciona sentido y vida a un profesional, y asumiendo que no existen cuestiones agotadas, sino personas agotadas en las cuestiones, la opción de continuar en el camino, no deja lugar a dudas. Y es que las drogodependencias, que tienen en el cerebro el órgano diana donde desarrollan sus efectos, reconocen una multiplicidad causal que, con algunos elementos comunes, se manifiesta con una variedad y complejidad de síntomas y signos que revela que no hay enfermedades sino enfermos, y que no admiten soluciones simples o milagrosas, sino abordajes multidisciplinares; es también necesario y obligatorio la utilización coordinada de todos los  instrumentos terapéuticos que puedan aportar eficacia a los tratamientos prescrito.

Cuando el paciente solicita ayuda, generalmente la enfermedad se ha desarrollado y la droga ha fabricado un contenido de la conciencia en razón de sus intereses, que ha condicionado un estilo de vida y ha creado un mundo psíquico relleno de las motivaciones para justificar el consumo. Para dejar la droga de manera permanente, es imprescindible cambiar la mentalidad, que se traduce en modificar esas ideas sembradas por los intereses de la droga, y valorar otras que el propio paciente debe buscar, razonar, discernir, elegir y aceptar, y que son consecuencias de una trabajo previo para que el enfermo argumente por qué y para qué va a abandonar el consumo, y diseñando un proyecto válido de vida, desplazar el contenido ideológico de la droga por  el que documenta la nueva dirección existencial.
Asomarse al interior de una persona es contemplar una realidad que mantiene un sello singular. Es un ser que, limitado por fuera, aparece con rasgos internos que señalan un mar sin orillas; navegar por esas aguas necesita prudencia, respeto, sentido de la orientación y una recta y limpia intención para sanar la desarmonía que padece.

¿Y la hipnosis? La hipnosis es un estado de conciencia que se consigue con técnicas de relajación muscular, secuencias respiratorias y el aumento de la capacidad de concentración para enfocar la atención hacia el interior  con el objetivo de conseguir un funcionamiento cerebral, que se aproxima al ritmo alfa del electroencefalograma y que se distingue de forma clara del sueño y de la vigilia, en el que la persona experimenta una sensación de paz, armonía y silencio, que asociada a una cierta liberación de prejuicios, aunque manteniendo una capacidad critica selectiva ya que el filtro del cerebro racional se encuentra siempre vigilante, crea un escenario idóneo para trabajar con las ideas sobre las que se organizan los nuevos objetivos  ya  previamente valorados y asumidos.

La propiedad de la plasticidad neuronal garantiza la grabación de esas ideas en los circuitos neuronales correspondientes, para que la mente, que es la parte invisible del cerebro y la que gestiona su contenido, inicie su desarrollo que se hace directa y rutinariamente, ya que al estar argumentadas como positivas no pierden intencionalidad, pues su presencia en la voluntad celular mantiene de manera constante esa dirección de realización.

Crear un nuevo cerebro funcionante en razón de una nueva forma de pensar, es una de las experiencias más fascinante y sugestivas que existen y que pueden orientar definitivamente una existencia. La situación de atención- concentrativa- dirigida, multiplica la bondad de la intervención y la modificación deseada del contenido de la conciencia. La frecuencia de los ejercicios de hipnosis, estará en relación con la evolución de la patología que se pretende sanar, pero es una técnica que sin tener contraindicaciones ni peligros puede incorporarse como un hábito para experimentar estados mentales que ofrece posibilidades de activar los recursos cerebrales que se encuentran en potencia.

Es un acontecimiento de gran relevancia cuando el paciente experimenta que, en ese escenario situado en espacios tranquilos y silenciosos, puede modificar sus pensamientos e ideas, y entiende lo que esto puede representar para la interpretación de lo que le sucede y que es origen y causa de las emociones, que son las que conformando la verdadera y más íntima realidad de su ser, fundamentan su calidad de vida.

Descubrir que somos lo que pensamos y que tenemos la capacidad de cambiar los pensamientos según los valores sobre los que queremos orientar nuestras vidas, nos señala que conocer los mecanismos de acción de nuestro mundo emocional y afectivo y su posible control, son significativamente más importantes para ser felices que nuestras circunstancias existenciales.


José Rosado Ruiz

Médico acreditado en adicciones

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