BlogsDroga, vida y libertad

Experiencias numinosas

Publicado: 30/07/2018: 354

“A menudo despierto de mi cuerpo a mí mismo y me transformo en algo exterior a las cosas, interior a mí. Veo una belleza maravillosa y majestuosa. Entonces estoy seguro, participo de un mundo superior, la vida que vivo es la más elevada...” Plotino siglo III

La droga, al estimular el sistema de recompensa cerebral provoca estados emocionales gratificantes que, con sus elementos de euforia, alegría, poder y autonomía, seducen a la persona y le consolida una querencia para repetir. Con un tiempo suficiente de consumo, y al ser una sustancia extraña, utiliza no fisiológicamente los mecanismos y recursos cerebrales, a los que contamina y deteriora, alterando la armonía, orden y equilibrio de un órgano que es el director de toda la economía; la necrópolis neuronal que provoca en el cerebro conduce a la persona a una situación límite que la hace tomar conciencia de su estado y solicita ayuda.

Nos llega ausente del presente, con un pasado repleto de sombras, y una oscuridad sobre su futuro. Ha experimentado modificaciones de conciencia marcadas por la alternancia de los periodos de consumos, abstinencias y un estilo de vida que tiene la prioridad de conseguir la próxima dosis.

Con este panorama interior, el objetivo es concretar por qué y para qué quiere abandonar la droga y se organiza una estrategia para controlar los factores de riesgo y evitar las condiciones que facilitan las recaídas. Se definen objetivos dirigidos selectivamente para recuperar la normalidad funcional del cerebro. En esta labor de discernimiento, el enfermo orientado y supervisado, asume su protagonismo; el orden, disciplina y dedicación representan elementos importantes para el control de pensamientos, palabras y conductas. Lo cognitivo, afectivo y volitivo representa un eficaz trípode terapéutico. Todo lo anterior gestionado por la mente, le conduce a un progresar en su auto conocimiento y descubre recursos que le fortalecen en el objetivo esencial de todo ser humano: conseguir estados de conciencia felices.

Los deseos se perfilan hacia esa meta, las esperanzas se van argumentando y los proyectos de futuro se vislumbran. La sensación de armonía y equilibrio, efecto directo de la superación de los factores de riesgos, deciden que el consumo se convierta en una simple anécdota y aparece una ilusión que motiva a seguir hollando esos territorios interiores, en los que empieza a sospechar significados existenciales. Todos los vientos empiezan a ser favorables.

En esta ruta de exploración interior, se empiezan a activar las capacidades cerebrales que se encontraban en potencia y, en la dinámica de introspección, discernimiento e integración interior, a algunas de estas personas, con historias acumuladas de múltiples y variados estados de conciencia, parece que se le abren unas ventanas neuronales, a modo de “tercer ojo”, que les hacen contemplar dimensiones “sin tiempos ni fronteras” que le ofrecen informaciones que les fascinan y cautivan, porque apuntan respuestas a sus anhelos de trascendencias e inmortalidades, que comunes al género humano, necesitan ser satisfechas.

Esta experiencia personal e íntima, que posee una carga afectiva tan intensa que son consideradas más reales que la propia realidad, y que le hacen comprender y entender que los deseos que le situaban más allá de los límites biológicos y que hasta ahora se encontraba matizados por una creencia o una fe, adquieren una singular certeza y seguridad; se transforman en verdades experimentadas que no admiten refutaciones: ahora ya no creen sino saben.

Y es que “En lo más íntimo del ser humano, existe un “punto” que no puede ser sustentado por lo visible y comprensible, sino que linda de tal modo con lo que no se ve, que esto le afecta y se le presenta como algo necesario para su existencia".

La experiencia numinosa, que pertenece a las potencialidades del ser humano, propicia una expansión de la conciencia que, iluminando un escenario preparado para los “eurekas y despertares”, descubre a las personas su verdadera realidad y le hace modificar su vida que ya es interpretada desde una significativa orientación existencial que la dirige de forma segura y firme hacia su plenitud.

¿Qué es el hombre sin deseos de trascendencia?


José Rosado Ruiz

Médico acreditado en adicciones

Comentar artículo

Título de un comentario. Este bloque solo estará disponible en los artículos de tipo BLOG y no en los de Diócesis, Noticias o Html/Varios

Nº 2 |  Nombre de usuario (08/01/2014 15:02)

DENUNCIAR COMENTARIO

Este bloque solo estará disponible en los artículos de tipo BLOG y no en los de Diócesis

Nº 2 |  Nombre de usuario (08/01/2014 15:02)

DENUNCIAR COMENTARIO

Comentario:

Nombre:

Email:

 

 

La dirección IP de su ordenador quedará registrada al realizar el comentario de cara a su identificación por si fuese necesario.

RECUERDE:
- Estas opiniones pertenecen a los lectores y no a la Diócesis de Málaga
- No está permitido hacer comentarios injuriosos o contrarios a la libertad de expresión.
- La Diócesis de Málaga se reserva el derecho de eliminar comentarios inadecuados.
- No dude en avisar de posibles comentarios inadecuados.
- Los comentarios podrán ser reproducidos textualmente en otras publicaciones de la Diócesis.