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Santo Tomás de Aquino, forjador de Europa

Publicado: 04/03/2015: 7588

La Parroquia de la Amargura, fue el lugar elegido para celebrar este año la misa de Santo Tomás de Aquino, patrón de los estudiantes, con la colaboración de la Pastoral Universitaria.

Para no coincidir con los exámenes universitarios, el acto sobre Sto. Tomás de Aquino se trasladó al 26 de febrero. El padre dominico Antonio Larios, el jesuita Ignacio Núñez Castro, el sacerdote Francisco Aranda y la Pastoral Universitaria, fueron los encargados de acercarnos a la figura del patrón de los estudiantes, de importancia capital en la historia del pensamiento y la teología.
 
Durante la ceremonia, la Pastoral obsequió a la Parroquia de la Amargura con algunos regalos. A la celebración acudieron no solo estudiantes de la universidad de Málaga sino también profesores, quienes también participaron. La pastoral universitaria se encargó de acompañar con música a la eucaristía. Durante la misa, se alabó tanto el don para los estudios de Santo Tomás como su vocación hacia el Señor y su incasable búsqueda de la verdad, haciéndose mención a algunos momentos muy especiales de la vida del santo.
 
El padre Larios destacó algunas anécdotas, como el último suceso ocurrido en la vida de Santo Tomás, cuando el Señor le preguntó qué quería de Él y el santo respondió: ¨No otra cosa que a ti, a ti, Cristo crucificado¨, y resaltó el gran esfuerzo de Santo Tomás para acercarnos al Señor junto a algunas de sus obras, donde nos animaba a acompañarlo. ¨Sus cinco vías son caminos que nos acercan al amor del Padre animados por la alegría de saber que al final está el que nos creó¨, nos dijo el dominico citando al santo.
 
Finalizada la eucaristía comenzó una mesa redonda donde, tras unos minutos de introducción en el contexto en el que vivió Santo Tomás, Antonio Larios, Ignacio Núñez y Francisco Aranda expusieron, entre otras cosas, las dificultades del Santo para realizar sus estudios, provocadas por la negativa de la familia, y su importancia en la evangelización de los hombres y las ciudades, así como de su papel absolutamente central en la reflexión teológica y filosófica.

Ana Becerra