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FERMÍN NEGRE. Comentario al Evangelio de hoy, sábado 30 de mayo

Publicado: 25/05/2020: 44699

Caso curioso el de Pedro. A simple vista lo llamaríamos celos. Dicen que el pecado capital de este país es la envidia…

“Pedro dice a Jesús: «Señor, y este, ¿qué?». Jesús le contesta: «Si quiero que se quede hasta que yo venga, ¿a ti qué?”. Están hablando de Juan, el discípulo amado.

La envidia nunca ayuda a florecer. Una flor no pierde el tiempo pensando en competir con la flor que tiene al lado. Simplemente florece. El amor no tiene envidia, decía San Pablo. “¿Por qué me persigues? Porque no soporto verte brillar”. Así termina un cuento que narra Ixcís. Los envidiosos sufren mucho.

Me gusta esta reflexión de Francisco. Habría que leerle más:

“Cada uno de nosotros piense: ¿Por qué esta persona me resulta insoportable? ¿Por qué a aquel otro ni siquiera lo quiero ver? (…)

Preguntémonos: ¿Qué hay dentro de mí? ¿Está creciendo la polilla de los celos porque él tiene algo que yo no tengo o hay un enojo oculto? Estemos atentos, porque esta es una polilla que entra en el corazón de todos nosotros - ¡de todos nosotros! - y nos lleva a juzgar mal a la gente: él tiene algo que yo no tengo”.

Continúa diciendo: “Y así comienza la competencia. Nos lleva a descartar a la gente, nos lleva a una guerra; una guerra doméstica, una guerra de vecindario, una guerra de lugares de trabajo. Pero precisamente en el origen está la semilla de una guerra: la envidia y los celos”.

Muchas cosas hizo Jesús como para encontrar suficientes bibliotecas en el mundo que las contaran. Y sigue haciendo muchas cosas en ti y en mí, y en tanta gente sencilla que se despierta cada mañana con el anhelo de amar, servir y hacer de este mundo un mundo más hermoso.

¡Nos rezamos!

Fermín J. Negre Moreno

Sacerdote