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Fundación Unicaja y el Obispado acuerdan la cesión del Palacio Episcopal

Fachada del Palacio Episcopal de Málaga
Publicado: 24/09/2019: 2006

Las dos instituciones han firmado un convenio para la cesión del emblemático y singular edificio hasta diciembre de 2021 para la celebración de actividades culturales

Fundación Unicaja y el Obispado de Málaga han firmado un convenio para la cesión del Palacio Episcopal hasta diciembre de 2021, un tiempo en el que el Obispado cede a la institución el singular e histórico edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), para que la Fundación Unicaja lo adecúe a sus actuales necesidades expositivas y culturales en general, destinadas a impulsar sus actuaciones propias y en colaboración, y a proseguir con la promoción de las artes y la cultura.

La Fundación Unicaja tiene previsto poner en marcha un programa con múltiples y cuidadas acciones expositivas de artistas de primer nivel, muestras de arte sacro, exposiciones con fondos de los Certámenes Unicaja de Artes Plásticas, así como multitud de actividades culturales de alta calidad.

Las colaboraciones entre la Fundación Unicaja y la Diócesis de Málaga son abundantes, fructíferas y continuadas. Sin ir más lejos, el pasado 31 de julio se renovó el convenio anual entre las dos instituciones, en un acto en el que estuvieron presentes el presidente de la Fundación Unicaja, Braulio Medel, y el obispo de Málaga, Jesús Catalá, dando continuidad a la tradicional línea de actuación entre las dos partes.

Dentro de esa cordial relación, la institución ha realizado múltiples actividades en la sala de exposiciones temporales del Palacio Episcopal. Desde el año 2000 y hasta 2010, a través de un convenio con la Delegación Provincial de Málaga de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, se han celebrado un largo número de muestras.

Ya en 2000, el Palacio Episcopal albergó una antología de pintores andaluces del siglo XIX, con el patrocinio de la Fundación Unicaja junto a la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. Un total de 59 óleos de 32 pintores andaluces, piezas de la colección del Museo Nacional de Cuba que viajaban al exterior por primera vez, fueron expuestas tras la puesta de largo a la que asistieron el propio Braulio Medel y la por entonces consejera de Cultura, Carmen Calvo. Pinturas religiosas, retratos, paisajes, escenas costumbristas y algunas piezas de carácter histórico daban lustre a la muestra.
Una larga trayectoria de colaboraciones que en 2015 vivió un nuevo impulso gracias a la exposición ‘Huellas. Arte e iconografía de la Iglesia de Málaga’, compuesta por pinturas, esculturas, orfebrerías, bordados, documentos y música, patrimonio de la Iglesia de Málaga desde el siglo XV hasta nuestros días, procedentes de la propia catedral y de otras sedes más discretas como ermitas, conventos de clausura, parroquias o hermandades.

Más reciente es la exposición ‘Pedro de Mena, Granatensis malacae’, una muestra de 63 obras del escultor que se clausuró el reciente 14 de julio, con el patrocinio de la Fundación Unicaja. Dentro de las actividades que se programaron también se incluyeron conciertos dentro del ciclo ‘La música europea en tiempos de Pedro de Mena (1628-1688)’.

Un edificio repleto de historia

El Palacio Episcopal de Málaga, levantado junto a la catedral, en la céntrica Plaza del Obispo, es una de las grandes joyas de Málaga, El arquitecto maestro mayor de la catedral, Antonio Ramos, fue el encargado de idear, dar forma y arrancar la construcción, a petición del obispo José Franquis Lasso, de este magistral ejemplo del barroco tardío.

Su edificación arrancó a mediados del siglo XVIII, sobre dos palacios ya existentes del siglo XVI. Del Palacio Episcopal destaca la impresionante composición de su fachada principal, que complementa perfectamente a la catedral, de la que separan escasos metros. La fachada de tres plantas se articula a través de pilastras pareadas entre las que se disponen balcones en las plantas superiores y ventanas en la baja.

Los frontones rectos y curvos de los huecos superiores sobresalen en su portada-retablo, rematada con una hornacina con una Virgen de las Angustias, obra del escultor Fernando Ortiz. Con tres cuerpos de altura, se combinan mármoles en colores gris en el fondo y rosa para las columnas, que van decreciendo de manera progresiva en cada planta superior.

La planta baja del palacio está ordenada en torno a un gran patio central. Todo este espacio se construye para ser la zona de administración y se compone de un cuerpo bajo con arquería sobre columnas toscanas. La planta posee ahora una gran sala de exposiciones temporales de 340,22 metros cuadrados, con capacidad para 157 personas.

Mediante dos arcos rebajados, en uno de los laterales, se accede a unas apreciadísimas escaleras de tipo imperial de doble tiro y cubierta de una cúpula elíptica con el fresco ‘El triunfo de la eucaristía’, una obra anónima del siglo XVIII. En las cuatro fachadas de esta planta se disponen balcones, con un registro de ventanas superiores. En el interior conviven otras tres salas de exposiciones junto a una capilla.

El jardín del palacio, construido en la última parte del siglo XVIII, y llevado a cabo por José Martín de Aldehuela, arquitecto que se hizo cargo de las obras tras la muerte de Antonio Ramos, es uno de los secretos del complejo, que se abrió al público en 2014.

Declarado Bien de Interés Cultural (BIC), esta maravilla malagueña pasa a manos de la gestión de la Fundación Unicaja hasta diciembre de 2021, confirmando la excelente relación de la institución con el Obispado de Málaga.

 

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